Psicología y Salud emocional

¿Qué son las alucinaciones hipnagógicas y por qué ocurren?

Escrito por Jesús Emilio Torrealba

Al acostarte para dormir, ¿oyes sonidos? ¿observas imágenes? ¿sientes que te están observando? ¿percibes olores? ¿sientes que te tocan y estás solo o sola? ¿piensas que son espíritus? ¿has sentido que te has paralizado antes del sueño?

A lo largo de nuestra existencia, somos sometidos a los avatares de la vida cotidiana. Nuestro cuerpo humano exterioriza sus efectos a través de muchos mecanismos, entre ellos el sueño, período durante el cual tanto la mente como el cuerpo descansan.

Existen factores que desestabilizan el ciclo normal del sueño, dando origen a síntomas que pueden crear alucinaciones.

Si has padecido o padeces de algunas de las anteriores situaciones, puedes haber experimentado alucinaciones hipnagógicas.

En el siguiente artículo, te compartimos con más profundidad todo lo relacionado con este síntoma, que en ocasiones puede dar pie a interpretaciones incorrectas como los fenómenos paranormales o esotéricos.

¿Qué son las alucinaciones hipnagógicas?

El psiquiatra francés Jules Baillarger en 1846, las llamó alucinaciones psicosensoriales. El término hipno fue introducido por Maury en 1848, para designar las alucinaciones o ilusiones que anuncian el sueño.

Entonces, consiste en un conjunto de falsas percepciones visuales, auditivas e incluso gustativas o táctiles que las personas experimentan en el tránsito del estado de vigilia al del sueño, esto es, en la fase No REM del sueño.

En este sentido, son el resultado de estados alterados de conciencia como consecuencia de cambios en el patrón eléctrico cerebral. En oportunidades son confundidas con fenómenos paranormales, esotéricos entre otros. En esta situación, las personas creen estar despiertas por lo que perciben falsamente diferentes sensaciones en su entorno.

Este síntoma ha afectado a más del 50% de la población y se presenta con más frecuencia en la etapa previa a la adultez (de 6 a 15 años) y se reduce conforme incrementa la edad del individuo.

Cabe destacar, que estas alucinaciones se presentan durante el comienzo del sueño nocturno y su par, la alucinación hipnopómpica se presentan en el tránsito del sueño al estado de vigilia, es decir, al momento de salir del sueño.

Causas de las alucinaciones hipnagógicas

Para entrar en contexto, hay que saber sobre las etapas del sueño y sus fases.

Las etapas del sueño son: La etapa No REM o etapa de sueño lento, constituida por cuatro fases:

  • Fase I o fase de adormecimiento.
  • Fase II o fase de sueño ligero.
  • Fase III o fase de transición.
  • Fase IV, fase de sueño profundo o de sueño Delta

En esta etapa se caracteriza por ausencia de movimientos oculares rápidos, quiescencia muscular y regularidad, lentitud del pulso y de la respiración, con reducción de la presión sanguínea y menor umbral de alerta. Es la etapa preparativa al sueño profundo.

En tal sentido, la ocurrencia de las alucinaciones hipnagógicas puede deberse a diferentes causas que a continuación te mencionamos:

Sueño irregular

El organismo necesita un período para recuperar las energías consumidas durante la etapa de alerta e igualmente para procesar y ordenar en el cerebro las experiencias, vivencias, pensamientos o conocimientos adquiridos en esta etapa.

Para ello debe disponer de un tiempo necesario a fin de que los mecanismos metabólicos, fisiológicos y químicos del cuerpo humano puedan trabajar para su asimilación y recuperación. Las investigaciones indican que este período debe ser entre 7 y 9 horas continuas.

Si frecuentemente no le damos al sueño el tiempo necesario por diversas razones (trabajo, abusos en la diversión entre otros), podemos provocar un desequilibrio en el proceso de recuperación del organismo, pudiendo dar origen a las alucinaciones hipnagógicas.

Cansancio extremo

Nuestro cuerpo es una perfección de diseño biológico, químico, metabólico y orgánico, pero también tiene sus límites, sobre todo en razón al esfuerzo diario dedicado a las labores diarias. Cuando el organismo excede su capacidad límite, influye desfavorablemente en la rutina del sueño.

Por ejemplo, cuando llegamos a nuestra casa a las 9 de la noche del trabajo, nos acostamos a las 10, nos quedamos dormidos media hora después y debemos levantarnos a las 4 am para poder tomar el transporte y llegar a las 8 am al trabajo.

Esta rutina al menos 5 días a la semana afecta notablemente el descanso.

Alteración nerviosa

Las crisis nerviosas son ocasionadas por situaciones en las que el individuo ya no es capaz de funcionar con normalidad en la vida cotidiana y pueden indicar un problema psicológico subyacente en el individuo. Generalmente afecta tanto la etapa de vigilia como la del sueño.

En estados de alteración nerviosa, la persona estará mucho más tiempo en estado de alerta, obligando a ocupar tiempo y espacio en el período del sueño, trastornando sus fases y etapas.

A causa de ello, el organismo manifiesta una reacción fisiológica que incrementa los niveles de ansiedad y estrés, aumentando los estados de alerta con la consecuente dificultad para poder relajarse y dormir.

Estrés y ansiedad

La ansiedad y el estrés, funcionan como una respuesta normal del organismo ante la posibilidad de un peligro o la presencia de este, afectando el ciclo de sueño por la incompatibilidad con el estado de alerta.

Tomemos el caso de aquellas personas deben dejar su vehículo estacionado fuera de su casa por la noche. Seguramente el individuo deberá aumentar su estado de vigilia durante el período que le corresponde estar en sueño.

Consumo de alcohol y sustancias psicoactivas

Un artículo publicado por Francesca Cañellas y Luís de Lecea (2012), titulado “Relaciones entre el sueño y la adicción”, establecen que “… la relación entre los trastornos del sueño y el abuso de sustancias alcohólicas y psicoactivas es ya conocida”. “... se ha demostrado que durante sus usos como en período de abstinencia los consumidores tienen problemas de sueño y esencialmente un sueño más fragmentado”.

Las investigaciones también sugieren, que las personas con abuso o dependencia de sustancias alcohólicas y psicoactivas tienen mayor probabilidad de alteraciones en el ciclo del sueño que la población en general.

Tanto el abuso, la dependencia y la abstinencia de alcohol y sustancias psicoactivas trastornan la etapa REM del sueño, pudiendo facilitar la manifestación de alucinaciones hipnagógicas en el individuo.

Factores hereditarios

Los factores hereditarios en trastornos psicológicos, especialmente los referidos a trastornos relacionados al sueño. Así lo demuestra un artículo escrito por Bianca Ethel Gutiérrez-Amavizca y colaboradores (2018) titulado “Contribución genética en los trastornos primarios del sueño”.

En el mismo, establecen la narcolepsia como un trastorno del sueño relacionado a factores hereditarios, presentándose entre sus síntomas las alucinaciones hipnagógicas.

Trastornos mentales

“El sueño se ve afectado en los pacientes con trastornos psiquiátricos…”; así lo expone el artículo “Alteraciones del sueño en los trastornos psiquiátricos”, elaborado por Oscar Medina Ortiz y colaboradores (2007), publicado en la Revista Colombiana de Psiquiatría.

En el mismo artículo refiere que, “Los pacientes con esquizofrenia pueden sufrir de alucinaciones hipnagógicas con gran contenido de terror, las cuales son propias de la entrada al sueño, y de pesadillas”.

Características de las alucinaciones hipnagógicas

Las alucinaciones hipnagógicas como síntoma de enfermedades psicológicas subyacentes, está revestida de una serie de características que permiten identificarla, evitando confundirlas con otras situaciones no relacionadas a la psicología. Entre ellas tenemos:

Surgen antes de iniciar el sueño

Esta es quizás la característica más relevante de las alucinaciones hipnagógicas. Como se ha mencionado con anterioridad, estas se manifiestan en el paso de la vigilia al sueño, denominada la etapa No REM del sueño.

Por lo general son de carácter benigno

Las alucinaciones hipnagógicas, como parte de una serie de síntomas que pueden indicar otros trastornos del sueño, no representa peligrosidad para el individuo que la manifiesta. Mayor preocupación es la enfermedad subyacente que puede estar oculta tras el síntoma mismo.

Alteran la percepción de la realidad

Es evidente que al experimentar percepciones falsas entre otras, el individuo sufre una alteración del entorno que lo rodea, confundiéndose con fenómenos paranormales, espirituales, entre otros.

Situaciones como: ¡anoche sentí que una persona estaba sentada a mi lado en mi cama!, o ¿no escuchaste el ruido de ayer al acostarnos?, son las más comunes.

Pueden ser visuales, auditivas o táctiles

Las pseudoalucinaciones pueden presentarse como imágenes, sonidos diversos, inclusive percibir que alguien te está tocando. Existen relatos que describen haber tenido percepciones olfativas y gustativas durante la fase No REM del sueño.

Se relacionan con la parálisis del sueño

José Emanuel Cueva Núñez (2011) en su artículo “Parálisis del Sueño”, define a la parálisis del sueño cómo:

“ un estado que se caracteriza por incapacidad para realizar movimientos voluntarios (esencialmente extremidades, tronco y cuello; y se mantienen los movimientos oculares y respiratorios; aunque existe incapacidad de respirar profundamente) que se puede acompañar de alucinaciones relacionadas a la presencia de sueños en la etapa MOR y su repentina interrupción”.

La etapa del sueño MOR (sueño paradójico​ o sueño desincronizado), es la misma que la etapa del sueño REM (Rapid eye movement o movimiento rápido de ojos).

En el mismo artículo establece que “el episodio puede estar asociado a alucinaciones hipnagógicas (al iniciar el sueño)...”.

Pueden ser síntomas de narcolepsia

La narcolepsia según expone M. N. Padrón y colaboradores en su artículo Narcolepsia: actualización en etiología, manifestaciones clínicas y tratamiento, es una enfermedad crónica, relacionada con la alteración de los mecanismos que regulan el sueño (sistema hipocretina/orexina).

Sigue refiriendo el autor que “sus principales síntomas son la excesiva somnolencia diurna y la cataplejía así como las alucinaciones hipnagógicas, parálisis del sueño y fragmentación del sueño nocturno”.

Las alucinaciones hipnagógicas se presentan entre el 35 y 65% de los pacientes en períodos cortos de tiempo que no duran más de un minuto.

¿Cómo evitar las alucinaciones hipnagógicas?

Son muchas las alternativas dirigidas a disminuir y evitar la aparición de las alucinaciones hipnagògicas, entre las que se pueden mencionar:

Establecer una rutina adecuada de sueño

Es importante entonces conservar una rutina variada y saludable que ayude en gran medida, llegar descansado y relajado al momento de dormir: evitar el celular, evitar ver películas de tramas violentas, evitar la música ruidosa, evitar ingerir alimentos pesados en la cena, hacer ejercicio, entre otras recomendaciones serían adecuadas adoptar.

Evitar el consumo excesivo de alcohol

De la misma manera, y como se ha expuesto, el consumo abusivo de alcohol trastorna el ciclo normal del sueño, por lo que es aconsejable en lo posible evitarlo o controlar su ingesta.

Evitar el consumo de estupefacientes

El abuso tanto en el consumo excesivo de alcohol como de estupefacientes, enturbia el proceso para el sueño.

Tanto de uso farmacológico como adictivo, los estupefacientes pueden prolongar la acción de vigilia controlada por el cerebro, reduciendo el tiempo necesario para dormir.

Practicar ejercicios de respiración antes de dormir

La práctica de actividades sanas que ayuden a la relajación de nuestro organismo es importante, entre ellas, los ejercicios de respiración antes de dormir. Esto ayuda especialmente a relajar nuestro organismo, disminuyendo el estrés acumulado durante el día, beneficiando el ciclo del sueño

Practicar la meditación

La técnica de la meditación reduce el estrés, aumenta la concentración y nos aporta un sentido de bienestar y ayuda a conseguir un sueño de calidad.

La meditación sin duda es una técnica que favorece la relajación del organismo y la mente, aportando beneficios directos al sueño.

Evitar el estrés

A pesar de que vivimos en un entorno de cambios incesantes, debemos procurar controlar aquellas situaciones que trastornan nuestra rutina.

En lo posible no debemos dejarnos arropar por los conflictos del trabajo, la casa o la sociedad.

Sentarnos a pensar con cabeza fría la solución a nuestros problemas, es lo más indicado, y en aquellas que sobrepasan nuestras capacidades, inmediatamente buscar ayuda.

Adquirir hábitos saludables

La alimentación, el ejercicio, la relajación, la diversión sana y realizar actividades en grupo entre otras prácticas, ayudan enormemente a construir un ciclo para el sueño de calidad.

Así mismo, disminuir el consumo de fármacos o drogas que actúen sobre el sistema nervioso central (nicotina, cafeína, estimulantes entre otros).

Consultar al médico de ser necesario

Ya hemos dicho que las alucinaciones hipnagógicas representan un indicativo de que algo está sucediendo en nuestro cerebro, por lo cual es imperativo consultar a una persona especializada como lo es el psicólogo o el psiquiatra, quienes tienen competencia para atender y tratar este tipo de manifestaciones.

En resumen, ya sabemos que las alucinaciones hipnagógicas son la manifestación, el síntoma, el indicativo de que algún trastorno psicológico está sucediendo en nuestra mente, por lo que debemos poner atención a ello y en lo posible consultar a profesionales en el área.

Es importante mencionar, que las alucinaciones hipnagógicas no tienen tratamiento, más allá del tratamiento del origen patológico, pero se recomienda en general la práctica de actividades saludables para crear un ciclo de vida sano, favoreciendo enormemente el ciclo del sueño.

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