Psicología y Salud emocional

Amor tóxico: ¿qué es y cómo identificarlo?

Escrito por Mauricio Colazingari

El amor es indescriptible. Se trata de una experiencia que se vive y se disfruta a nivel personal. Donde dos personas experimentan sensaciones profundas, inexplicables y llenan un vacío en cada uno. Es quizás, uno de los sentimientos humanos más grandes e importante que existen en nuestra naturaleza.

A pesar de ello, no todo es perfecto ni colorido. El amor también conlleva a tragedias y vivencias poco satisfactorias. Factores como los celos, las posesiones y la incomprensión, son los que destruyen el principio y la base de una relación amorosa.

En el presente artículo, leerás sobre lo que es realmente el amor tóxico, de igual forma como lo identificas y para concluir, cómo superarlo.

¿Qué es el amor tóxico?

El amor tóxico es lo contrario del sentimiento complejo de amar, es la misma atracción hacia una persona, pero produciendo efectos negativos con el pasar del tiempo, alteraciones y trastornos graves tanto psicológicamente como físicamente. Llegando a ser perjudicial para la pareja que lo sufre.

Según un estudio de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (2018) cita “en algunos casos las relaciones tóxicas son consideradas como un paso previo de la violencia de género”, esto se debe a la escasa comunicación y compresión dentro de la pareja, dejando en el olvido otros valores importantes .

Características del amor tóxico

El amor tóxico es identificable por numerosos factores, algunos que se notan a primera vista, otros que se van descubriendo con el pasar del tiempo sin exactitud. A continuación leerás cuales son los más relevantes e importantes a conocer.

La dependencia emocional suele ser la base

El amor tóxico tiene esta característica bastante conocida, se trata de un estado emocional que ocurre en la vida amorosa de la pareja, llevándola a un declive lentamente.

¿Por qué razón?, la dependencia emocional no significa “amor” ni de cerca, se basa más bien en una serie de acciones negativas y comportamientos adictivos. Ya sea por el miedo a la soledad o estado de ánimo bastante negativos, en este sentido se trata de la base de toda relación tóxica.

Está presente la subordinación en la pareja

Esto afecta la vida de muchas parejas, donde esta característica rige como la fase de la relación de una persona dependiente.

En tal sentido, una persona se entrega subordinadamente a su pareja dominante, afectando negativamente la personalidad del individuo, ya que asume como propios, los pensamientos e intereses de la pareja. Esta termina disolviendo su identidad a lo largo de su vida.

No existe la confianza ni el respeto

Según un artículo de la Universidad De Catalunya, “cuatro de cada diez chicas de entre dieciséis y veinticuatro años han sufrido violencia de control de alguna expareja y, una de cada cinco, de la pareja actual“.

Al estar suprimidos muchos valores importantes, se desencadenan humillaciones, amenazas y muchas veces maltrato físico o psicológico. Afectando la vida de quien los sufra.

Se pierde la autonomía y libertad

En el amor tóxico esto es muy reconocible y muchos lo toman como un factor crucial; la posesión y el miedo a perder a la pareja hacen que la persona afectada se envuelva en una burbuja, donde no piensa por su propio corazón y donde no existe la libertad de decidir, pensar u opinar.

En este sentido, se convierte en una persona sumisa y estrictamente obediente a su pareja manipuladora. Esto no es considerado amar, sino una forma de controlar a una persona, muchas veces bajo amenazas que desembocan en violencia de género y discusiones.

La manipulación y el control suelen estar presentes

Aquí se habla de un maltrato psicológico bastante grave y es lo más común en el amor tóxico. La forma en la que una persona ocasiona un chantaje emocionalmente a su pareja, solo actuando en pro de sus intereses, de una forma bastante egoísta.

Esto genera un sentimiento de culpabilidad y también como consecuencia, una baja autoestima a quien resulta afectado. El manipulador puede usar múltiples excusas con el fin de intimidar a la pareja, dejando a un lado el afecto, el respeto y desde luego, la autoestima de su pareja.

Las discusiones y reproches son constantes

Dentro del amor tóxico no existe una persona racional y mucho menos, realista a su ambiente.

Las discusiones, pueden ocurrir por los resultados negativos que está dando la relación o por momentos que molestan a la persona controladora (sobre todo en casos de celos).

Si, en una relación común también existen las discusiones, pero no son lo mismo, ya que están presentes los valores del respeto, la comprensión y la capacidad de perdonar, para florecer el amor.

En una relación tóxica las discusiones son crueles, donde cada uno se reprueba mediante insultos lejos de la realidad y donde se dicen cosas exactamente, no coherentes. “Cuando alguien grita, pierde la razón”.

Suelen presentarse infidelidades

El efecto dominó del amor tóxico desemboca en un factor crucial, que puede verse por cualquier lado de la relación, la infidelidad.

Ya sea porque la persona afectada siente algo por alguien más, aún sin decidir terminar la actual relación (por miedo o culpa), o la persona dominante decide tener más de una pareja sin sentir un afecto cercano a ninguna de las dos personas .

El maltrato físico y verbal están presentes

El amor tóxico puede desembocar en formas muy violentas, desde el maltrato físico, véase; la violencia doméstica (donde se usa la fuerza bruta) y que puede concluir hasta con la muerte, y maltrato verbal; insultos, palabras inapropiadas y falacias que hacen que el individuo más afectado termine por creerlas.

En este sentido, en un artículo del psicólogo clínico Santiago Bonomi, se manifiesta que “Si bien el maltrato puede ser tanto hacia el hombre como hacia la mujer, son estas últimas, las más frecuentes a sufrir violencia doméstica”.

Se intenta cambiar al otro

El amor tóxico funciona también por cómo una persona quiere controlar a su pareja, como desea que actúe, como debe pensar, hasta el punto de volverla una sumisa o persona obediente.

El control puede verse de forma física; donde se incluyen casos sexuales, como también de forma psicológica. Este control no toma en cuenta los sentimientos ajenos, ni el honor de la pareja. Esto destruye la libertad del afectado y suprime su autoestima con el pasar de los tiempo

No existe la negociación ni el acuerdo

Lo que el dominante desea es lo que la pareja debe obedecer. No hay término medio ni hay tiempos para intentar algo nuevo o necesario para remediar la situación. Básicamente es negar el amor tóxico, evitando el problema y la mismísima realidad.

Se intenta culpabilizar al otro siempre

Si en el amor tóxico no existen acuerdos y se supone que no hay un problema para la pareja, usualmente se busca culpar a la persona más inocente de la relación, la más afectada que vela por un cambio en conjunto.

Esta recibe la mayoría del peso de culpabilidad (inventado por el dominante), y que desemboca en una profunda depresión donde la persona termina creyéndose la mentira, afectando su autoestima.

Las expectativas e ilusiones son irreales

El amor tóxico es una fantasía, donde la pareja cree ser perfecta y envidiable a los corazones de cualquier otro, muy lejos de la realidad.

Creen que existe felicidad eterna cuando lo que hay es soledad, tienen expectativas de seguir juntos por siempre, como una especie de cuento de hadas malinterpretado.

Esto también tiene consecuencias graves, como la frustración y el despecho cuando dichas expectativas nunca ocurren o presentan obstáculos en el camino. Pero a la hora de la verdad, es solo una fantasía viviente.

El miedo a la soledad está presente

La razón por la que una relación tóxica no termina o por ende es difícil llevarla a su fin, es que una de las dos partes, tiene la fobia, el miedo intenso de quedarse solo. Como si dependiera de alguien, que aunque le hace daño en el fondo, supuestamente la hace “feliz” y “completa”.

Predominan las inseguridades personales

La persona más afectada de la relación termina autocriticándose y reservándose muchas palabras, opiniones o sentimientos. Por una inseguridad y un temor de decepcionar o en mayores caso, enfadar a su pareja dominante. Cerrándola socialmente y hundiéndose personalmente.

¿Cómo superar un amor tóxico?

El amor tóxico es un tema delicado y personal, al igual que lo pueden ser temas como el abuso de las drogas. Sin embargo, comparten otra similitud, sólo pueden ser resueltas por quien padece dicho problema, siguiendo una serie de pasos estrictos y necesarios para poder vivir en paz y disfrutar los días.

A continuación, te compartimos una serie de recomendaciones que te podrían ayudar para superar un amor tóxico.

Tomar conciencia del problema y asumirlo

No evites el problema, no lo disfraces y no niegues que la relación no está funcionando. El único paso para resolver un problema, es admitir que tienes uno.

Esto es parte del crecimiento general de una persona y te ayuda a madurar más, ante otras situaciones. Este paso es tal vez sencillo, para algunos, pero es realmente importante.

Tener disposición de cambio

Este es un proceso de analizar, reflexionar y decidir qué tan dispuesto estás para enfrentarte a un cambio, lo que desea no solo tu corazón sino tu mente. Algo diferente que te genere tranquilidad y paz. Cuando una persona no confía en sus decisiones, ni en sí misma, no está preparada para tener una vida.

Expresar los sentimientos y emociones

Hace años Cartoon Network hizo una campaña en contra del Bullying, con un lema que muchos recuerdan cómo “No te quedes callado”, frase que hasta el día de hoy es muy generalizada.

Si reconociste que estás en una relación tóxica, que tienes un problema y que deseas afrontarlo,debes entonces expresarte no solo con acciones, sino con palabras. No solo con la pareja que te afecta ( a quien debes mostrarte como una persona firme), sino también a cualquiera que te desea ayudar o que sabe la situación por la que pasas.

¿Estás triste? Dilo, ¿No amas a tu pareja porque te hace sentir mal? Dilo, ¿Quieres ser feliz sin esa persona? Decídelo. Pero siempre con honestidad de frente y ante ti. Si te mientes, le mientes a todos.

Aprender a dejar ir

Si dejas ir un amor tóxico, que te perjudicaba la vida y nunca mostró importancia por ti,o estás obligado (y no deberías) a seguir buscándolo, ni preguntarte “¿Que hubiese sido si?”, debes dejar ir a la persona y enfocarte en algo mas importante: escribir tu propio futuro.

Mantener la distancia con la pareja tóxica

Es grandioso cuando dos personas que fueron pareja pueden terminar siendo grandes amigos, incluso si no están juntos, es normal y es una forma de madurar. Pero siempre por el respeto que hubo.

Si tuviste un amor tóxico, una pareja que te dejo mas cicatrices que recuerdos, no deberían ni seguir hablando por mucho tiempo, de seguir así, puede que el círculo vicioso continúe y jamas termine una relación perjudicial.

Esto no quiere decir que en un futuro, esa persona no podría cambiar, puesto que sería magnífico que ocurriera para su propio crecimiento.

Liberarse de culpas y pensamientos negativos

Puedes ser libre y que físicamente te recuperes poco a poco, pero el ser humano tiene una guerra diaria con sus pensamientos.

Muchas personas que salen de relaciones tóxicas, cargan con ellas el sentimiento de culpabilidad y los amargos recuerdos hay que suprimirlos y bloquearlos generando nuevos recuerdos.

Apoyarse en familiares y amigos

Trata de pasar tiempo con las personas de suma confianza, aquellos que te acompañaron durante tus malos momentos, sobre todo la familia, quien es la última incapaz de abandonarte.

Es común que en los amores tóxicos las personas se alejen de sus seres queridos y afectos, pero una vez que deciden terminar con esa situación es importante retomar las relaciones familiares y fraternales con aquellos que siempre estarán para ti, aún cuando creas que no es así.

Ocupar la mente y el tiempo en actividades productivas

Mantener la mente y pensamientos ocupados, siempre será una excelente herramienta para superar una relación amorosa tóxica.

En este sentido, realizar ejercicios, proyectos de emprendimiento y el trabajo, constituyen una de las cosas ideales que ayudan a sanar tu mente y priorizar un mejor futuro cercano para ti.

Priorizar la salud física

Al igual que lo anterior, ocuparse de la salud física también es necesario para poder salir adelante y superar un amor tóxico.

Suele suceder, que cuando estamos en una relación dañina nuestro estado de salud también se ve afectado y terminamos con padecimientos que pueden a veces hasta resultar graves. Por eso nunca se debe descuidar la salud, aún cuando creamos que estamos bien.

En este sentido, es recomendable siempre comer sano y adquirir hábitos saludables en general. Y si te encuentras superando un amor tóxico, enfócate en ser una mejor persona de la que fuiste, la belleza y el atractivo no solo es físico sino también mental, ambos van de la mano, si cuidas uno, cuidarás del otro.

Darse el tiempo para sanar

No te presiones a ti mismo, pero tampoco no pongas esfuerzo, siempre mantén un equilibrio, porque los resultados llegan, tarde o temprano, pero llegarán para tu mejor vida.

Por lo tanto, deja que el tiempo pase y haga su magia en ti, por algo dicen que el tiempo es la mejor medicina para olvidar los pesares y sobre todo los amores tóxicos.

Buscar ayuda profesional si es necesario

Un profesional que te guíe y encamine es siempre una buena opción, un psicólogo de confianza es ideal para tu camino de sanación.

Alguien con quien también puedes expresar tus inquietudes y que este, a su vez, te podrá dar una guía de lo que debes aplicar en tu vida próxima. Al final, todo dependerá de tus decisiones.

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