Psicología y Salud emocional

Características de las personas con autoestima inflada

Escrito por Mauricio Colazingari

Los seres humanos tendemos a desarrollar muchas cualidades a lo largo de la vida, que van desde grandes aptitudes físicas, artísticas o intelectuales. Eso no solo da mucho de qué hablar sobre nuestra personalidad, sino también ayuda a nuestra autoestima, en cómo nos reconocemos y el respeto que ganamos.

Sin embargo no todo suele ser positivo, las personas también desarrollamos personalidad egocéntrica o muchas veces un autoestima muy inflada. Que no solo puede llegar a afectar a otros alrededor, sino también afectar nuestra vida privada y social a largo plazo.

En el presente artículo, conocerás las características de una persona con autoestima muy inflada, así como también su significado y datos históricos muy interesantes respecto al tema, además de tratarla en caso de que la padezcas.

¿Qué es la autoestima inflada?

La autoestima es en sí, el aprecio o admiración que se tiene a uno mismo, el cariño, respeto o confianza que se desarrolla desde el interior de uno. Puede ser autoestima baja o una alta. Pero existe otro grado, que se le denomina autoestima inflada.

La autoestima inflada, es aquella que una persona desarrolla creyéndose mejor ante todos o creerse perfecto, incapaz de cometer errores, subestimar a otros y muchas veces tener una personalidad arrogante y egocéntrica.

Las personas con este tipo de autoestima, suelen tener un carácter fuerte y poco entendible, además no suelen autocriticarse, en caso extremo.

Características de las personas con autoestima inflada

Lo anterior, solo fue un breve resumen de lo que es una persona con un autoestima muy inflada, resulta que hay más características, muchas que pueden pasar frente a nuestros ojos sin darnos cuenta.

Suelen ser carismáticos y confiados

Las personas con autoestima inflada, logran disfrazarse con carisma y una personalidad muy confiada.

Se puede considerar como un engaño, ya que el ser carismático, atrae la atención de muchas personas, tanto hombres como mujeres. Y desde luego, las personas se sienten seguras cuando están alrededor de alguien que posee bastante confianza en sí mismo.

Siempre quieren tener la razón

Una persona con este tipo de autoestima, no entiende el verdadero arte de tener la razón. No buscan tener la razón para confirmar un hecho o algo importante, sino más bien, para que su palabra sea la única que es real y que debe aceptarse, sin importar las opiniones ajenas u otras bases más acertadas.

Un estudio define este término de tener la razón, de la siguiente manera “La dialéctica erísticas es el arte de discutir, pero de tal manera que se tenga razón tanto lícita como ilícitamente”.

Imponen sus criterios ante los demás

Estas personas son sumamente exigentes y con una personalidad bastante dura o poco comprensiva.

Tienden a obligar a otros a cumplir cosas con sus propios criterios, como una especie de líder tirano, buscando la perfección sin perdonar fracasos. Históricamente, se ha visto en muchos personajes importantes en la humanidad.

Se creen capaces de realizar cualquier cosa

Las personas con este tipo de autoestima, tienden a creer que pueden realizar cualquier cosa, una actividad, un trabajo o algún estudio, mejor que cualquier otra persona.

Esta es una forma de subestimar las cualidades y las habilidades ajenas, pero eso es poca preocupación para aquellos que tienen autoestima inflada, al final ven a los demás como competencia.

No son capaces de detectar riesgos y peligros

Algo que se puede decir como arma de doble filo, es que las personas con autoestima inflada no creen en los peligros ni se concentran en los riesgos, lo que hace que a veces tomen decisiones que pueden ser bastante peligrosas, para su vida, su salud o para todo su alrededor. Tienden a ser bastante exigentes sin límites exactos.

Creen que todo el mundo los quiere

Las personas con muy alta autoestima, tienen la plena confianza de que ellos son queridos por todo el mundo, admirados e incluso idolatrados.

Pero esto es solo el pensamiento interno de estas personas, muchas veces esto hace que se crean poderosos e invencibles. Sin embargo, no siempre la gente admira a alguien que se pone por encima de los demás.

Suelen hablar demasiado

Es normal escuchar, analizar y luego opinar. Las personas con la autoestima inflada, no suelen hacer caso a esto, ellos no tienen la necesidad de escuchar las opiniones de otros, al contrario, deciden hablar bastante, con sus propios pensamientos con el fin de ponerlos en primer lugar, como si fueran correctos e irrefutables.

Desestiman las habilidades y capacidades de los demás

Este tipo de personas no desean reconocer o admirar las capacidades o habilidades de otras personas, ya sean cualidades artísticas, intelectuales o muy sociales.

Esto desarrolla una envidia, un desprecio y genera un sentimiento de competencia inexistente, en la persona con autoestima muy inflada. Por ello, no siempre suelen hacer amigos, sino más bien obstáculos molestos.

Necesitan reconocimiento y elogios de los demás

Las personas con autoestima inflada, no son lo que son sin el reconocimiento de los demás, estos se urgen porque los demás los elogien y les den reconocimientos físicos o verbales.

Lo llevan a la máxima potencia esta necesidad. Se apoyan de las personas que son más fáciles de manipular y que no tienen educación respecto a este tema, es una necesidad que es de mucha urgencia.

Es lamentable y a veces, muy triste requerir este tipo de cosas. Esto es considerado falso reconocimiento.

No son empáticos

Son seres humanos muy vacíos, a la hora de la verdad, para algunas cosas buenas y para otras, terriblemente malos.

Esta es una de ellas, estas personas con este tipo de autoestima, no suelen ser empáticas en absoluto, ya que actúan sin tener comprensión o interacciones positivas.

Este es un valor bastante importante para los seres humanos, de hecho un estudio define la empatía como “Una habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás”.

Su trato hacia otros es despectivo y discriminante

Las personas con autoestima inflada son bastante envidiosas, esto se resalta con desprecio hacia otras personas, tanto por sus personalidades como por sus cualidades, basándose en antecedentes falsos.

También suelen ser discriminantes con aquellas personas, con mensajes fuertes de odio o de reclamos bastante irrespetuosos, llegando a un punto que hasta les prohíben cosas a los otros.

El egocentrismo y la vanidad siempre los acompaña

Sus mejores amigos son el egocentrismo y la vanidad, desean ser el centro de atención, preocupación o necesidades de otros, confiando en que sus opiniones y acciones importan más que las de otras personas a su alrededor.

También son vanidosos, por creer en su superioridad, muchas veces ante el prójimo, basándose en sus cualidades físicas e intelectuales, principalmente.

Optan por tener siempre lo mejor

Podría decirse que son materialistas o superficiales, desean tener las mejores cosas (autos de lujo, casas costosas, las mejores bebidas o prendas) y rodearse de grupos en particular de gente, como chicas o chicos de una posición económica muy grande.

Las personas con autoestima inflada , que tienen estos deseos, suelen ser muchas veces adolescentes.

En el fondo son frágiles y temerosos

A la hora de la verdad, y ellos jamás admitirán esto abiertamente, las personas con autoestima inflada son débiles, frágiles y tienen miedo de diferentes cosas. Como ser superados, miedo a perder o fracasar, ser olvidado o desaparecer.

Cualquier ser humano puede tener miedo, pero este tipo de personas se los reprimen de diferentes maneras.

Efectos de tener la autoestima inflada

Es bueno ser una persona con una autoestima alta y valorarse mucho a uno mismo. Pero ser alguien con una autoestima inflada trae muchas consecuencias con el tiempo a la vida diaria de la persona, siendo en su mayoría muy perjudiciales.

Por ello estos son algunos de los efectos que puede causar ser alguien fuera de la naturalidad.

Problemas en las relaciones interpersonales

Algunos pueden tener cierto número de amigos o conocidos, pero no resultan tener afecto hacia las personas con autoestima inflada.

Por lo que estos tienen problemas para entablar relaciones con otras personas, para formar una amistad o tener una relación formal, ya que la personalidad egocéntrica es increíblemente chocante.

Conflictos laborales

Pueden llegar a tener problemas laborales, ya sea por la relación entre otras personas, con el mismo jefe o por trabajos en equipo.

Las personas con autoestima inflada desean ser líderes, pero sin ver a los otros como iguales, sino como peones o un recurso necesario para lograr un cometido, lo que puede generar separación o discusiones laborales.

La convivencia se dificulta

La convivencia se vuelve difícil para las personas con este tipo de autoestima. No suelen convivir con otros, sino con los que ellos desean, ya que desarrollan un favoritismo por un grupo de personas, que desestiman o desprecian a otros.

Como consecuencia, tampoco otras personas desean acercarse a ellos y entablar conversaciones para convivir socialmente.

Incapacidad de análisis

Las personas con autoestima inflada no desean analizar detalles o situaciones, sino actuar por urgencia.

No miden los errores, problemas o dificultades que pueden encontrarse en el camino. Esto puede ser riesgoso en la toma de decisiones para cosas importantes en la vida social, privada y hasta en la laboral. La capacidad de análisis es subestimada.

Aumento de la frustración

Una persona con autoestima muy inflada puede tener muchos episodios de frustración, ya que tienden a ser perfectas en todo momento, el mínimo error en algún caso, los frustra y puede ocasionarles estrés a largo tiempo.

De más está decir que el estrés o la ansiedad son capaces de alterar el sistema inmunológico y dañar la salud.

Tendencia al aislamiento y soledad

Una persona con autoestima inflada, por creerse única, decide aislarse muchas veces de la sociedad, vivir en solitario.

Un hecho histórico es el caso de James William Sidis, la persona más inteligente que jamás existió, pero a pesar de sus increíbles logros, desarrolló una personalidad introvertida y a veces bastante incomprensible. Lo que lo alejó de las personas y de su familia, dejándolo solo y sin remordimientos.

Desequilibrios emocionales

La autoestima inflada puede desembocar en desequilibrios emocionales muy graves, tales como la depresión, que afecta mucho a jóvenes y adultos.

También genera trastorno bipolar, que impide tener una vida social y laboral muy estable, de igual manera esquizofrenia y ataques de ansiedad o pánico.

En este sentido un estudio examinó que “el desequilibrio es la consecuencia de una relación entre el sujeto y el ambiente que genera profunda insatisfacción respectivamente”.

¿Cómo evitar la autoestima inflada?

Si se desea ayudarse a uno mismo, a un amigo o un conocido, respecto al tema de la autoestima inflada, es necesario tomar en cuenta las siguientes recomendaciones.

Reconocer las debilidades y fallas

La autocrítica es muy necesaria para el ser humano, reconocer las fallas y las debilidades que poseemos.

Hay un dicho que reza “el primer paso para resolver un problema, sin importar su magnitud. Es reconocer que existe uno”. Empezando por esta introspección, se ahorran muchos problemas para la vida diaria.

Aceptarse y mostrarse tal como se es

Uno debe aceptarse y respetarse con todas las virtudes y defectos. No es necesario esperar a que otros lo hagan, cuando se tiene confianza en uno mismo, todas las puertas están abiertas sin excepciones. Si uno no confía en sí mismo o en sus capacidades, no tendrá una vida plena.

Evitar depender del exterior

Las dependencias son peligrosas, desde lo físico como drogas y alcohol, hasta cosas como las fiestas, salidas o tiempo libre.

Uno mismo debe escoger el ambiente y el momento que lo hace sentir cómodo, contento y sereno. Eres dueño de tu propia felicidad, haz las cosas y encuéntrate donde tu mismo te sientas feliz.

Valorar y respetar a los demás

La humildad es uno de los valores más poderosos del ser humano. A pesar de que muchos la disfrazan o la presumen, lo importante es ser humilde y sereno desde el corazón.

Actuar por voluntad propia y con la intención de ayudar. Es necesario valorar y respetar opiniones ajenas, todos somos iguales en ciertos aspectos.

Cultivar el interior y respeto hacia sí mismo

Hay que ir desarrollando el respeto de uno mismo, el cual se cultiva con el tiempo, aprendiendo de los errores, evaluando las experiencias y conociendo más a profundidad.

Es un proceso de introspección, donde se trata también el cariño que nos tenemos, nuestra personalidad y la forma en que actuamos con otros.

Evitar compararse con otros

Todos podemos ser iguales en aspectos de derechos y vida. Pero por dentro y por fuera, aunque sea pequeña, tenemos cosas que nos hacen únicos. No por ello somos mejores o peores, eso solo se define por las acciones y el pensamiento.

Uno debe concentrarse en cultivar su propio sello, su imagen y su propio pensamiento, no compararse con otro círculo de personas.

Trabajar por las metas de manera sana

Uno debe enfocarse en metas o sueños, con pasión y esfuerzo. Pero con los métodos adecuados, de manera que no nos afecten nuestra salud y vida social.

Las rutinas correctas, la responsabilidad y la dedicación, son vías por las cuales uno puede conseguir todos los sueños y las metas.

Solicitar ayuda profesional de ser necesario

Nunca está de más visitar o tomar una cita con un especialista o un profesional. Los psicólogos son la mejor opción para poder desahogar nuestros sentimientos, buscar nuestra guía de manera correcta, enfocar nuestras metas y analizar de mejor manera, toda nuestra situación.

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