Educación Sexual

Las fantasías sexuales más comunes en las mujeres

Escrito por Marie Galindo

La vida sexual en pareja es bastante amplia y divertida, sobre todo cuando se asume desde un rol atrevido y lejos de la monotonía. Existen muchas herramientas que ayudan a que se desenvuelva de la manera más sana y correcta, y la principal de ellas para la eficiencia e interés en las mismas son las fantasías sexuales.

Las fantasías sexuales, son aquellos pensamientos y deseos de contenido sexual que provocan aumento en el deseo y sensaciones placenteras.

Sigmund Freud estudió conscientemente las fantasías sexuales infantiles, que se desarrollan a través de elementos genéticos, por lo que para él se consideraron fantasías que no estaban destinadas a cumplirse.

El término se fue desarrollando con el tiempo y alejándose de los tabúes, aunque fue de los más significativos descubrimientos.

De hecho, son consideradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como una explícita manifestación sexual humana, resultando indispensables para la salud, por lo que oficialmente dejaron de ser actividades tabú.

En el siguiente artículo, abordaremos principalmente las fantasías sexuales en mujeres, considerando la conceptualización y aplicación de las mismas.

Fantasías sexuales de las mujeres

Las fantasías sexuales de las mujeres, se caracterizan por ser más dirigidas hacia la estimulación involucrando temas íntimos y románticos según los estudios realizados en el trabajo de investigación sobre Fantasías y pensamientos sexuales.

He allí una gran diferencia con los hombres, debido a que la mayoría de estos consideran la base en la inclusión de actividades sexuales grupales, mientras que en las mujeres, es la minoría.

Las fantasías entonces, al ser una representación de nuestras necesidades y deseos sexuales, nos permiten definir en ocasiones ciertas características de nosotros mismos.

A continuación, mencionaremos cuales son las fantasías sexuales femeninas más comunes y en qué consisten.

Hacerlo en lugares públicos o insólitos

El sexo en público o también conocido como Dogging, es una práctica llena de adrenalina y hormonas donde se busca una nueva forma de generar placer, teniendo en cuenta el riesgo que se corre de ser descubiertos o incluso observados por otras personas.

Es una fantasía sexual, que rompe con la norma social e íntima de realizar la práctica bajo las cobijas o en la cama como suele ser lo normal, por lo que se considera una fantasía extrema pero no riesgosa y bastante más puesta en práctica de lo que creemos.

Dejarse dominar por la pareja

Permitir que la pareja lleve el control en la sesión, es una fantasía que suele utilizarse para cambiar de roles o para permitirse estar en total entrega del placer que va a recibir. No tener que preocuparse o pensar en nada más que ser obediente y receptora, incrementa la concentración en el placer y hace todo más intenso.

Asumir el rol dominante

Todo lo contrario a lo previamente descrito y tiene una perspectiva y objetividad distinta. La idea de complacer, ser protagonista y dueña de la sesión es una fantasía bastante recurrente y que se ha enfatizado a lo largo de los años, después de que implícitamente se considera lo contrario a lo correcto y más practicado.

Tener relaciones con un extraño

Es una de las fantasías sexuales que se consideran más extrañas, pero la poca presión y capacidad de experimentar con libertad las capacidades del cuerpo y fantasías, permite el incremento de seguridad en la mujer.

Consiste en un encuentro casual con sexo desinhibido, ya que la experiencia promete no volver a verse jamás.

Tener relaciones con un conocido

Con alguna persona con acuerdo previo, sin responsabilidad afectiva y que cause algún tipo de morbo. Muchas veces las mujeres suelen tener fantasías sexuales con amistades, que tienen características o mañas atractivas para ella. Suele convertirse en sexo casual, en caso de concretarse.

Esto requiere permisos implícitos para desahogarse, en lo que se convertiría en una aventura dentro de la confianza despegándose de lo tradicional.

Tener relaciones con una celebridad

Funciona como un estímulo desarrollando la excitación. A veces por cuestión de seguridad, no suelen admitir este tipo de prácticas, pero durante la estimulación propia o la práctica sexual, se puede involucrar la imaginación y la utilización de una manifestación por algún famoso que le provoque.

Son capaces de enriquecer el momento e intensidad, brindando placer a través de pensamientos y deseos que aunque existe poca probabilidad de materializar o hacer realidad, se puede disfrutar de ellos.

Realizar tríos

La inclusión de otras personas a la práctica sexual, es una de las fantasías más cotizadas por los hombres, sobre todo cuando son dos mujeres las involucradas.

Las mujeres también suelen fantasear con este tipo de prácticas, aunque son menos de admitirlo. Requiere de mucha madurez, seguridad y se recomienda siempre que en caso de hacerlo con una pareja el tercero sea un total desconocido.

Participar en orgías

Las orgías son prácticas sexuales grupales, donde es importante que en la organización se incluyan reglas y límites para la satisfacción de todos y que la experiencia se mantenga siendo agradable. Hay que considerar bien además, quiénes serán los demás integrantes y protegerse ante las posibles enfermedades de transmisión sexual.

Estar con otra mujer

La fantasía lésbica, está muy centrada en la exploración del cuerpo femenino y de la aplicación de los conocimientos para elevar los niveles de satisfacción. El conocimiento de los puntos claves y de lo que realmente a una mujer le gusta durante el sexo, permitirá una práctica más consciente y potencialmente excitante.

Tener relaciones con ex parejas

Al ser un recurso erótico con una persona con la que se haya intimado y tenido experiencias satisfactorias (fantasía no disponible para una mala experiencia), fantasear con un ex es concurrente y nada malo. Mientras no se romantice y se idealice.

Si tenemos pareja y esto sucede, recordemos que esto es una herramienta de nuestra mente: pensamientos que no necesariamente queremos que realmente sucedan.

Sexo romántico con detalles especiales

Sexo romántico con detalles especiales, son escenificaciones con elementos adicionales como: velas, jacuzzis, masajes, aceites, música de fondo, flores, etc.

Ellos influyen en el erotismo y sensualidad de la ocasión, cumpliendo de una forma muy particular una fantasía que casi todas las mujeres tienen pero que no han notado, además de que es muy fácil vincularse con el sentirse amado por la pareja al recibir este tipo de atenciones.

Esta fantasía implícita, se debe a la constante repetición y sobrevaloración que suelen darle en las películas. Es muy poco común (sobre todo que lo admitan), ver a un hombre fantaseando con este tipo de escenografías.

Observar a otros en su intimidad

Existen muchas modalidades de este tipo de fantasías. Existen personas que lo practican en automóviles: manejando mientras la pareja está en los asientos traseros realizando actos sexuales. Existe el acuerdo de observar de frente a una pareja, o incluso a tu propia pareja teniendo sexo con otra persona.

Esta última es denominada cuckolding, y es una fantasía de infidelidad. Funciona permitiendo que tu pareja tenga relaciones con otra persona, mientras está bajo su observación.

Es esporádico, por lo que no es lo mismo que tener una relación abierta y de mutuo acuerdo, muchas personas lo consideran como un salvavidas para relaciones largas.

Utilizar juguetes sexuales y vestimenta sexy

La implementación de juguetes sexuales y vestimenta provocativa, es de las prácticas más comunes y más utilizadas por las parejas. Estos elementos ayudan a la estimulación y entre los más destacados se encuentran:

  • Lencería
  • Consoladores
  • Masajeadores vibratorios
  • Estimuladores de punto G
  • Esposas
  • Látigos y floggers

Convertirse en stripper

Juego de la imaginación, desinhibirse y bailar mientras se retira la ropa lentamente. Quizás se adicionan elementos como: vestimenta sexy, luces tenue y música de fondo. Este tipo de prácticas, puede estimular tanto al practicante como al que recibe y presencia el stripper.

También existen otro tipo de juegos, como apuestas o retos para ir quitando la ropa por piezas y revelar lentamente lo que hay abajo. Se crea tensión y expectativa, lo cual ayuda a la posterior sesión.