Lorazepam: ¿Qué es y para qué sirve?

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La ansiedad es un tema de suma preocupación para la salud pública. Cientos de miles de personas padecen de ella a diario, impidiendoles llevar una vida plena.

Los tratamientos neuropsiquiátricos han tenido efectos favorables, aunque no son del todo perfectos. A continuación, detallaremos un poco sobre uno de tantos: el lorazepam.

¿Qué es el lorazepam?

Existen familias de medicamentos en la neuropsiquiatría usados con mucha frecuencia. Entre estos, las benzodiacepinas. El lorazepam es un ejemplo claro y popular.

El lorazepam es un medicamento, que actúa en el sistema nervioso central (SNC) con efectos depresores. Es decir, inhibe la función nerviosa, aliviando síntomas de ansiedad asociada a depresión, trastornos de sueño, síndromes de abstinencia y otras condiciones psiquiátricas. (1)

Nota: El lorazepam puede ser administrado por vía oral, intravenosa (I.V.) o intramuscular (I.M.). Viene en tabletas de 0.5, 1 y 2 mg, de color banco.

¿Para qué sirve el lorazepam?

El lorazepam, al igual que otros de su clase (por ejemplo, el diazepam), son conocidos por relajar la mente del paciente. Es útil, pero la persona debe tener cuidado al tomarlo. A continuación, explicaremos su uso a profundidad.

1. Ansiedad y nerviosismo

El mecanismo de acción del lorazepam, es unirse a los receptores del neurotransmisor GABA (similar al diazepam), el responsable de disminuir la velocidad y frecuencia de las descargas eléctricas del SNC.

En tal sentido, la causa fisiológica de la ansiedad es un desbalance de neurotransmisores, como el GABA. La amígdala, responsable de regular las sensaciones de miedo, ira y ansiedad, también se ve involucrada. (2)

Por lo tanto, la unión del fármaco al receptor de GABA disminuye sus síntomas, convirtiéndolo en un ansiolítico. También actúa como relajante muscular, ya que entre los síntomas de la ansiedad, se encuentra la tensión muscular.

Para destacar: Su uso como relajante muscular también es útil para tratar pacientes con síndrome de abstinencia al alcohol.

El tratamiento con lorazepam involucra dosis de 2 a 3 mg, dos o tres veces al día. Para síntomas de abstinencia al alcohol, se usan dosis de 2 a 4 mg por hora, si es necesaria, por vía oral, I.V. o I.M.

2. Trastornos del sueño

El lorazepam es un tratamiento contra los trastornos del sueño (por ejemplo, el insomnio por depresión). La lógica es sencilla: si disminuyes la actividad cerebral lo suficiente para relajar al cuerpo, facilita que el paciente pueda conciliar el sueño.

Nota: En personas menores de 65 años de edad, se recomiendan 3-4 dosis de 0.5 mg a 2 mg al día. Personas mayores de 65 años, deben tomar 0.5 a 1 mg antes de acostarse, por vía oral.

Contraindicaciones del lorazepam

Existen ciertos grupos de riesgo en los cuales no se recomienda tratarlos con lorazepam. A continuación, los explicaremos.

1. Alergia a los componentes

Se han reportado casos, donde los pacientes desarrollaban picazón, sarpullidos, sensibilidad a la luz, y otras reacciones dermatológicas. Pero, los casos son muy pocos, con una frecuencia de 1:3.500 a 1:20.000. (3)

2. Insuficiencia respiratoria y hepática

Antes de tomar lorazepam, debes notificar a tu médico si tienes algún déficit del hígado (como cirrosis), renal (insuficiencia renal) o respiratorio.

Importante: Personas con alguna patología respiratoria severa, como la enfermedad pulmonar obstructiva grave (EPOC), o síndrome de apnea del sueño, están en riesgo de sufrir una depresión respiratoria grave.

3. Miastenia gravis

Si padeces de esta enfermedad, notifica a tu médico al respecto. Tomar depresores del SNC puede provocar una debilidad muscular severa, lo cual sería contraproducente en estos pacientes.

4. Embarazo y lactancia

El uso del lorazepam durante el primer trimestre del embarazo, puede aumentar el riesgo a que el feto desarrolle el síndrome de abstinencia neonatal, donde el bebé se vuelve dependiente del medicamento, al igual que la madre.

5. Niños y adultos mayores

El conocimiento que se tiene sobre el uso de benzodiacepinas en adultos y ancianos es extenso. No obstante, las investigaciones pertinentes a niños y adolescentes siguen siendo escasas.

Para destacar: La Federación de Drogas y Alimentos (FDA), afirma que no existe evidencia concluyente sobre la seguridad del medicamento en niños menores de 12 años. Además, se sabe que el lorazepam alcanza la leche materna, por lo que tampoco se recomienda como tratamiento en lactantes. (4)

¿Qué efectos adversos tiene el lorazepam?

Ningún fármaco es libre de efectos adversos. El uso prolongado del lorazepam trae riesgo de dependencia, como principal complicación. Pero también hay otros, que explicaremos a continuación:

1. Malestares estomacales

Son relativamente comunes. Se caracterizan por pérdida del apetito y trastornos del tránsito intestinal (constipación).

2. Somnolencia, mareos y cansancio

Posiblemente se deban a un efecto exagerado del lorazepam, dificultando la rutina diaria del paciente. De ser así, notifique a su médico inmediatamente y suspenda el tratamiento.

3. Confusión y agitación

Son reacciones paradójicas. Recordemos que el centro modulador de las emociones y la agresividad yace en el sistema límbico, la misma región donde actúa el lorazepam.

Para destacar: Pueden ocurrir cambios comportamentales, al igual que déficits cognitivos (por ejemplo, la amnesia anterógrada). Se asocian a un uso continuado del lorazepam.

Por ende, se considera apto que la duración del tratamiento deberá ser entre 2 a 4 semanas.

4. Alteraciones en la libido

La amígdala cerebral también controla los deseos y comportamientos sexuales del individuo. Los efectos del lorazepam sobre el centro regulador, podrían desencadenar un desbalance químico en los pacientes.

Nota: En 1988, se publicó en la Revista Americana de Psiquiatría, que el uso a corto plazo (1 semana) del lorazepam causó una disminución abrupta del libido en el paciente. Tras discontinuar el tratamiento, el libido del paciente regresó a la semana. (5)

Conclusiones Claves

  • El lorazepam es una benzodiacepina, un ansiolítico usado para tratar la ansiedad, insomnio, espasticidad muscular y síndrome de abstinencia al alcohol.
  • Ejerce sus efectos a nivel del SNC. Existe un alto riesgo de dependencia física a este, por lo que su uso no debe prolongarse más allá de lo necesario.
  • Pacientes con déficits orgánicos, embarazadas, lactantes y niños no deben tomar lorazepam.
  • Puede producir reacciones adversas, como insomnio, cambios de comportamiento, hiperagresividad, etcétera.