¿Qué causa la pérdida de memoria y cómo se puede evitar?

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Cuando olvidamos algo, por lo regular el cerebro no encuentra el camino hasta el recuerdo que tratamos de buscar, ya sea porque la vía para recuperarlo está dañada o simplemente se borró. Estamos en presencia de la pérdida de memoria.

Este es un estado que quizás no deba representar gran preocupación, si la patología que la causa es benigna. Por lo general, el recuerdo regresa o el cerebro consigue el recuerdo que está buscando.

En el siguiente artículo, te damos la información necesaria que te permitirá manejar conscientemente este estado.

¿Qué es la pérdida de memoria?

Para entrar en contexto, es preciso hacer unas conceptualizaciones, que nos permitirán más adelante comprender el tema que vamos a tratar. Primero, ¿Qué es la memoria?

En términos sencillos, la memoria es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente, es decir, es la que nos permite recordar hechos, ideas, sensaciones, relaciones entre conceptos y todo tipo de estímulos que han ocurrido en el pasado.

Existen para nuestro entendimiento, dos tipos de memoria: memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.

La memoria a corto plazo, es aquella que nos permite retener una cantidad limitada de información durante un periodo corto de tiempo. Se caracteriza porque retiene temporalmente la información procesada, para luego desecharla o desvanecerla, o si después pasa a la memoria a largo plazo.

La memoria a largo plazo, constituye el mecanismo cerebral que nos permite analizar y retener una cantidad ilimitada de datos durante un periodo prolongado de tiempo. Pueden durar desde unos segundos hasta varios años.

Resulta un elemento clave, para realizar nuestras tareas cotidianas sin errores y de forma autónoma. Almacena hechos, conocimientos o destrezas y los recupera después a nuestra conveniencia.

En este contexto, podemos decir que la pérdida de memoria puede suceder en la pérdida de datos de forma temporal en el cerebro, es el olvido inusual. El individuo no es capaz de recordar hechos nuevos (memoria a corto plazo) o acceder a uno o más recuerdos del pasado (memoria a largo plazo), o ambos.

Es conocida también como amnesia, trastorno común entre las personas a medida que envejecen, entre otras causas, por el deterioro progresivo de las neuronas. La pérdida de memoria, generalmente sucede en un período corto de tiempo pero luego tiende a resolverse, más sin embargo, dependiendo de la causa, puede no desaparecer y empeorar con el tiempo.

Causas de la pérdida de memoria

Las causas de pérdida de memoria son muy variadas y van a depender de un cúmulo de factores intrínsecos y extrínsecos. A continuación te mencionamos las más importantes:

Edad avanzada

La población de avanzada edad es la más susceptible a los olvidos y trastornos de memoria, debido al ligero descenso fisiológico en la funcionalidad cerebral. La capacidad de aprendizaje, atención y concentración se ven afectadas aún sin la presencia de patologías relacionadas.

Sin embargo, cuando estos problemas empiezan a ser más continuos, podemos inferir de un deterioro cognitivo leve o, si es más grave, de una demencia.

En oportunidades, las personas de avanzada edad deben enfrentar situaciones difíciles como la soledad, la pérdida de la pareja, la pérdida del trabajo o de sus prácticas habituales, desencadenando problemas emocionales, y en consecuencia en pérdida de memoria.

Un artículo destaca que las personas mayores de 65-70 años se quejan de su pérdida de memoria. Otro artículo sobre los trastornos de memoria, resalta la importancia de realizar un diagnóstico temprano para una atención oportuna.

Demencia

La pérdida de memoria está asociada a este síndrome. La demencia vascular, es una forma mucho más grave de disminución de la funcionalidad mental y en la pérdida de memoria, particularmente para la memoria a corto plazo, es a menudo el primer síntoma, y empeora con el tiempo.

Las personas afectadas por este síndrome, pueden olvidar acontecimientos completos, no solo los detalles, como los siguientes: tener dificultad para recordar cómo hacer cosas que han hecho muchas veces antes; no poder realizar cosas que requieren muchos pasos, cómo por ejemplo, seguir una receta de cocina; olvidarse de apagar la cocina; cerrar la puerta al salir de la casa, entre otras.

Las personas con demencia, no son conscientes de su pérdida de memoria y frecuentemente niegan su existencia.

Otra forma de demencia, es la demencia vascular, que consiste en un infarto en el cerebro, de gran extensión, o un infarto, afectando partes estratégicas del cerebro en los procesos de cognición, entre ellos la memoria. Un artículo de investigación sobre la demencia vascular , da cuenta de la incidencia de la misma sobre los procesos cognitivos en el individuo.

La demencia frontotemporal también origina dificultades con el pensamiento abstracto, en la atención y para recordar discursos recientes.

Algunos estudios indican, que la deficiencia de VB12 ocasiona demencia por la deficiencia de cianocobalamina.

Alzheimer

Esta enfermedad deriva en un deterioro progresivo y grave de la memoria, problemas en la orientación (es fácil que no sepa en qué lugar o qué día están), en el cálculo y, en general, para realizar sus actividades del día a día.

En una fase leve, la persona con esta enfermedad puede mostrar olvidos importantes, perderse en sitios conocidos, mostrarse desconectada de sus actividades y de las conversaciones.

En una fase moderada, los olvidos son más importantes, olvidando nombres o cosas que han sucedido pocos minutos atrás, puede descuidar su higiene personal. Se hace inviable el día a día sin ayuda externa.

En una fase avanzada, presenta problemas para alimentarse o para comprender cualquier cosa, no reconoce a parientes y amigos; puede mostrar comportamientos inadecuados en público. En esta fase, la persona es totalmente dependiente.

Accidente cerebrovascular

La mayoría de las personas que sufren un derrame cerebral, terminan padeciendo algún problema de memoria. La gravedad de este problema depende del daño cerebral ocurrido.

Si el derrame cerebral no es muy grave, los pacientes recuperan su memoria de forma natural tras unas semanas o meses. Cuando esto no ocurre, se deben seguir tratamientos y recomendaciones médicas para ayudar a afrontar la pérdida de memoria.

Un artículo refiere, que la gravedad de la pérdida de memoria va a depender del daño en el cerebro. Otro artículo de investigación concluye, que las funciones ejecutivas, la memoria a largo plazo y la memoria a corto plazo son las áreas mayoritariamente afectadas.

Hidrocefalia

La hidrocefalia normotensiva, también conocida como hidrocefalia crónica del adulto, se produce normalmente en personas adultas mayores, y es causada por un aumento de líquido cefalorraquídeo en las cavidades cerebrales y que puede llegar a dañar el cerebro.

Uno de los problemas que presenta esta patología a la hora de establecer un diagnóstico correcto, es que los síntomas que produce son frecuentes en otras enfermedades propias de las personas mayores, pero comúnmente se presentan los siguientes: deterioro cognitivo con pérdida de memoria, falta de atención y apatía.

En este sentido, un artículo refiere la relación que existe entre la hidrocefalia normotensiva y su asociación a problemas de cognición, entre ellos, la pérdida de memoria.

Lesiones e infecciones cerebrales

La pérdida de memoria, momentos después de una lesión traumática se conoce como amnesia postraumática. Puede durar unos minutos, varias semanas o meses según la gravedad de la lesión cerebral.

En una hoja informativa del Traumatic Brain Injury Model System, explican los problemas de memoria que afectan a los individuos que han sufrido lesiones traumáticas en la cabeza.

En cuanto a las infecciones cerebrales, la encefalitis es una de ellas y se produce por la inflamación (hinchazón e irritación) del cerebro. En la mayoría de los casos, esta inflamación está provocada por un virus.

Comúnmente se dan en niños, ancianos y otras personas con sistemas inmunitarios debilitados (debido al VIH/SIDA, el cáncer, etc.). Entre sus síntomas se encuentra la pérdida de memoria.

Un artículo refiere, que una de las secuelas de esta infección es el deterioro cognoscitivo, entre ellas la pérdida de memoria.

La meningitis, es otra enfermedad de origen infeccioso y se produce con la inflamación de las membranas de la médula espinal y el cerebro, usualmente a causa de una infección. Suele estar ocasionada por una infección viral, aunque también puede ser bacteriana o fúngica.

Por otra parte, la esclerosis múltiple, patología del cerebro producto del ataque del sistema inmunitario al sistema nervioso, también puede causar pérdida de memoria.

Deficiencia de oxígeno

Las células cerebrales mueren si no hay una saturación de oxígeno adecuada, causa problemas mentales, entre ellos, la confusión y pérdida de memoria a largo plazo.

Así mismo, el tabaquismo daña las arterias que suministran de sangre al cerebro, restringiendo la concentración de oxígeno que debe llegar, dañando las neuronas y perjudicando el funcionamiento de la memoria.

Trastornos mentales y emocionales

El estrés, la ansiedad y algunas consecuencias derivadas de emociones como la ira, pueden provocar episodios de amnesia global transitoria.

Por ejemplo, el estrés causado por un evento traumático puede hacer que perdamos los recuerdos de lo ocurrido esa misma mañana y estos olvidos se producen porque centramos nuestra atención en otros estímulos y quitamos importancia a lo que nos rodea. Realmente lo que genera la amnesia es la falta de atención.

Otro estado patológico es la demencia, por lo general causa depresión, pero determinar si la causa de la pérdida de memoria es la demencia o la depresión puede ser difícil. Las personas con pérdida de memoria debida a la depresión, a diferencia de aquellos casos con demencia, son conscientes de su pérdida de memoria y se quejan de ello.

Según refiere un artículo, en los estados de depresión es frecuente los signos de deterioro cognitivo, especialmente de la memoria.

El estrés puede interferir con la formación de la memoria y a la hora de recuperar un recuerdo, en parte porque las preocupaciones impiden al sujeto prestar atención a otras cosas. Sin embargo, en determinadas circunstancias, en particular cuando el estrés es entre leve y moderado y no dura mucho tiempo, puede mejorar la memoria.

Consumo de alcohol y fármacos

Los fármacos como los ansiolíticos, disminuyen la actividad en partes claves del cerebro, como aquellas involucradas en la transferencia de acontecimientos de la memoria de corto plazo a la memoria de largo plazo.

Otros medicamentos utilizados para reducir el colesterol, pueden afectar la memoria y otros procesos mentales, ya que a la vez disminuyen los niveles de colesterol en el cerebro.

El cerebro, requiere de estos lípidos para la formación de conexiones entre las neuronas; estos vínculos están ocultos en la memoria y el aprendizaje. (El cerebro, de hecho, contiene un cuarto del colesterol de todo el organismo).

Con respecto a los anticonvulsivos, su acción primordial es limitar las convulsiones mediante el bloqueo del flujo de señales provenientes del sistema nervioso central. Es conocido que todos los depresores del sistema nervioso central, como los anticonvulsivos, pueden causar pérdida de memoria.

En cuanto al consumo de alcohol, es común en las personas que abusan de su consumo, las famosas lagunas mentales. La exposición crónica al alcohol, ocasiona daños cerebrales, de hecho cada vez es más frecuente entre los jóvenes que se inician en el consumo de alcohol socio-recreacional.

El alcoholismo presenta en el individuo, un deterioro cognitivo moderado (sobre todo alteraciones de la memoria), con signos de atrofia cerebral en TAC o resonancia, lo cual es apoyado por un estudio efectuado, que revela la presencia de problemas de memoria en personas alcohólicas.

Deficiencia de nutrientes y vitaminas

Una alimentación en pequeña cantidad de vitaminas B12 y ácido fólico, pueden provocar pérdidas de memoria transitorias. Esta vitamina junto con el ácido fólico, contribuyen a mantener la salud de las células del cerebro.

La deficiencia de estos compuestos puede causar varios síntomas, entre ellos, la pérdida de memoria. Estudios refieren, que la deficiencia de vitamina B12 está asociada a los problemas cognitivos incluyendo, la pérdida de memoria.

Existen evidencias , que asocian la pérdida de memoria con el déficit en la ingesta de vitamina B12 o cobalamina. Otro estudio reveló, la relación que existe entre el estado nutricional en ancianos y su deterioro cognitivo.

Así mismo, un artículo concluye que la presencia de ácido fólico en el organismo, puede prevenir el deterioro cognitivo, incluyendo la pérdida de memoria, en personas de avanzada edad.

Síntomas de la pérdida de memoria

Los síntomas que puede presentar un sujeto con pérdida de memoria, dependerá de las patología que presenta y sus características. A continuación te presentamos las más importantes.

Déficit de atención

Con el paso de la edad, los individuos perdemos progresivamente muchas de nuestras capacidades cognitivas, entre ellas, la atención.

Estamos más distraídos en otras cosas, que no tienen relación con la actividad principal que estamos desarrollando. Esto puede suceder, tratando de recordar lo que estábamos haciendo o cómo se hace lo que estamos realizando.

Confusión mental

Generalmente, cuando el individuo pierde la capacidad de recordar las cosas ocurridas más recientemente, no puede realizar una coordinación mental sobre las tareas que ha venido realizando, ya que no le encuentra lógica debido a las lagunas mentales que se presentan, es propio que se presente una confusión mental.

También puede ocurrir, que trate de recordar una información, pero se confunden detalles de esa información. Por ejemplo, cuando visitamos un lugar, recordamos que estuvimos allí, pero los detalles que sucedieron no se recuerdan, y esto causa igualmente confusión.

Problemas para realizar tareas cotidianas

La falta de seguimiento, coordinación y control sobre las actividades que el individuo realiza cotidianamente, comúnmente se relaciona a que partes de esos procedimientos y tareas que realiza, son olvidados momentáneamente, por lo que se interrumpe el ciclo, generando problemas en su continuación.

Depresión

Los estados depresivos surgen como consecuencia, entre otras, de la baja autoestima en que se envuelve el individuo, al reconocerse incapaz de recordar nombres, ubicaciones, tareas entre otras. Es la preocupación que arropa al individuo por sentirse disminuido frente al entorno que lo rodea.

Dolores de cabeza

Cuando la pérdida de memoria está asociada a problemas con fármacos, alcoholismo, la falta de oxigenación o enfermedades infecciosas del cerebro, puede dar lugar a frecuentes migrañas o dolores de cabeza. En estos casos, es importante reconocer el origen o la patología que causa el dolor de cabeza.

Problemas de visión

La enfermedad de Alzheimer, es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta la memoria. Una investigación revela que la enfermedad de Alzheimer produce alteraciones en la cognición, entre ellas, las funciones visoespaciales.

Letargo

El letargo es un cuadro clínico relacionado con la fatiga. Este estado puede estar asociado a la anemia, infecciones virales, infecciones respiratorias, estado de ánimo bajo, ansiedad y depresión, estrés, exceso de actividad, tiempo de sueño insuficiente o efectos secundarios de medicamentos.

La mayoría de estos factores están relacionados con la pérdida de memoria.

Problemas de lenguaje

En este punto, el individuo que está padeciendo pérdida de memoria, se le dificulta recordar palabras y expresarlas. Frases como “la tengo en la punta de la lengua”, son propias de este estado.

Tratamiento para la pérdida de memoria

El tratamiento para la pérdida de memoria, va a depender de la patología que lo causa. Cuando la pérdida de memoria es benigna, el tratamiento suele ser sencillo y eficaz. A continuación te damos algunas orientaciones:

Suplementos vitamínicos

La suplementación con vitaminas del complejo B, específicamente la cobalamina (B12), y el ácido fólico son recomendadas para tratar la pérdida de memoria, cuando la causa es la falta de estos componentes en la dieta diaria.

Fármacos recetados

Los fármacos recetados por especialistas en el área, también son utilizados para tratar con eficiencia, los estados de pérdida de memoria.

Terapia psicológica

La consulta y ayuda de especialistas en terapias psicológicas, también surgen como alternativas terapéuticas para el tratamiento de estos estados de pérdida de memoria, principalmente en aquellos casos de trastornos psicológicos.

Drenaje de líquido cefalorraquídeo

En aquellos casos donde la causa principal de la pérdida de memoria es la hidrocefalia, la opción del drenaje de líquido cefalorraquídeo es la más recomendada.

¿Cómo prevenir la pérdida de memoria?

Existen opciones que te pueden permitir mantener una memoria saludable, fortalecida y siempre activa. A continuación te ofrecemos las siguientes:

Alimentarse de manera equilibrada

La mala alimentación trae graves consecuencias al organismo. Una alimentación sana, cubriendo de manera balanceada los nutrientes en el organismo, garantiza una vida saludable y una buena salud mental, primordialmente para el mantenimiento de los procesos cognitivos. También es recomendado el consumo de alimentos ricos en omega 3.

Realizar actividad física regular

La actividad física, ayuda enormemente a la irrigación de sangre al cerebro, garantizando un aporte eficiente de oxígeno a las células del cerebro. Esto contribuirá a disminuir la mala memoria.

Descansar adecuadamente

El descanso adecuado, especialmente en los períodos de sueño, es vital para la recuperación de las células que han trabajado durante el estado de vigilia en el organismo. Recordemos que el período de sueño debe durar entre 6 y 9 horas continuas.

Controlar el estrés

El control del estrés diario, es vital para tomar control sobre nuestras funciones cognitivas. La atención y la concentración son procesos vitales en la conservación y funcionamiento de la memoria.

Evitar el cigarrillo

Está suficientemente documentado y con diversos criterios, el daño que proporciona el tabaquismo en el transporte de oxígeno a través de la sangre, hacia las células del organismo, especialmente las cerebrales. Mientras más se aleje del hábito de fumar, menor riesgo tendrá de padecer pérdida de memoria.

Moderar el consumo de alcohol

Consumir alcohol en exceso, destruye progresivamente las células del organismo. Un dato es que las células cerebrales que son dañadas o destruidas por agentes externos, en este caso el alcohol, no se sustituyen ni se recuperan.

Realizar actividades de estimulación cognitiva

Los crucigramas, adivinanzas, juego de palabras entre otras, ayudan a la estimulación cerebral, manteniendo en constante actividad el proceso de cognición, entre ellas, la memoria.

Protegerse de traumatismos en la cabeza

Los traumatismos en la cabeza, generalmente moderados y graves, causan pérdida de memoria temporal. La protección adecuada en actividades deportivas de contacto, de conducción de vehículos es importante.

Acudir a chequeos médicos regulares

Acudir al médico, para realizarse los chequeos de manera periódica (anualmente), es una práctica para prevenir cualquier alteración de nuestro organismo, esencialmente los relacionados con la cognición, a medida que vamos avanzando en la edad.

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