Educación Sexual

Preeclampsia: qué es, causas y tratamiento

Escrito por Marie Galindo

Existe durante el embarazo varios riesgos a los que se ven expuestas las mujeres. Uno de los más conocidos, comunes y con alta tasa de morbilidad es la preeclampsia, en conjunto con las hemorragias post parto e infecciones.

La preeclampsia, es entonces un cuadro clínico con distintos factores de riesgo que pueden desencadenarla, aunque incluso así la aparición de la misma no está totalmente clara.

En el siguiente artículo conoceremos qué es la preeclampsia, los motivos conocidos por los que suele producirse, los síntomas que la caracterizan y los tratamientos a seguir en caso de su existencia.

¿Qué es la preeclampsia?

La preeclampsia según un estudio realizado en el Hospital Clínic de Barcelona por Cararach titulado Preeclampsia. Eclampsia y síndrome HELLP, se define como la aparición de hipertensión crónica posterior a la semana 20 del embarazo.

En este sentido, es una enfermedad propia del periodo de gestación, que aunque se pueden tratar los síntomas solo se cura con la finalización del mismo.

Un tratamiento inadecuado puede acabar con la vida tanto de la embarazada como del feto, por lo que es de alto riesgo e incluso puede producir enlentecimiento en el desarrollo del crecimiento intrauterino. Es uno de los principales motivos de la prematurez extrema.

Causas de la preeclampsia

Aunque las causas que producen la preeclampsia no están determinadas en totalidad, existen ciertos factores que influyen en la aparición de esta enfermedad. Las mismas serán mencionadas y descritas a continuación para entender los motivos de su aparición.

Alteraciones inflamatorias y cardiovasculares

La definición y síntoma principal de la preeclampsia es la hipertensión, por lo que afecciones en el sistema cardiovascular es de los motivos más genuinos de su aparición, viniendo acompañados frecuentemente por edemas, aunque no de forma constante.

Existen investigaciones dedicadas a la vinculación de la preeclampsia y las enfermedades cardiovasculares, donde demuestran con estudios científicos y casos clínicos su intrínseca relación y como los antecedentes ponen en evidencia la interconexión entre ellos.

Problemas autoinmunes

Los genes autoinmunes parecen estar presentes en exceso, en mujeres que sufrieron preeclampsia y se estudiaron sus placentas. De hecho, en la misma línea de investigación se había considerado que en alteraciones del sistema autoinmune, sucede que el cuerpo considera a la placenta un agente invasor por lo cual el mecanismo afecta el embarazo.

Incluso, se estudia la idea de que la modificación de una enzima en nuestro organismo es la que produce este mecanismo de defensa.

Anomalías de la placenta

Un artículo de investigación de la Ginecol Obstet Mex, expone que la preeclampsia aparece siempre después de una alteración en el proceso de la formación de la placenta, quizás por alguna deficiencia y la bien conocida disminución del flujo sanguíneo en el útero y la placenta durante el proceso de gestación.

Alteraciones hormonales

Producción y secreción hormonal, sobre todo en un desbalance en los niveles de hormonas estiroideas, son aquellos biomarcadores que pueden identificar sobre todo en reconocimiento a nivel genético la susceptibilidad a la preeclampsia.

Estudios científicos como el realizado por Roten y col, demuestran la asociación y concurrencia de lo mencionado previamente, considerando incluso la influencia enzimática y genética en el proceso.

Problemas genéticos

Con el tiempo, se ha considerado la preeclampsia como un desorden placentario que tiene origen en caracteres genéticos, donde la interacción de estos elementos multifactoriales producen esta enfermedad considerado un problema de salud pública.

En la investigación enfocada en La genética y la preeclampsia, se mencionan todos los análisis y componentes genéticos que se toman en cuenta para la prevención de este cuadro clínico, contando que influyen tanto los genes maternos como los paternos.

Alimentación

Otro de los factores que influyen directa y proporcionalmente en el desarrollo de preeclampsia durante el embarazo, es el tipo de alimentación que lleva la mujer gestante, sobre todo en períodos previos.

Al ser trastornos hipertensivos, incluso la OMS ha detallado recomendaciones para la prevención y tratamiento de los mismos. En la Revista Española de dietética y nutrición, se evidencia las recomendaciones donde entra:

  • Evitar el consumo en exceso de sal.
  • No alcohol.
  • No consumir alimentos de caza.

Obesidad

Es un factor de riesgo, debido a las complicaciones que puede presentar tanto en el embarazo como en la madre en específico. No se relaciona directamente con problemas de gestación, pero sí parece tener una vinculación directa con el incremento del riesgo de la preeclampsia.

En la investigación de El sobrepeso y la obesidad como factores de riesgo para la preeclampsia, se realizó un estudio en distintos casos obteniendo un 64% de relación entre el incremento de la masa corporal y las complicaciones con resultados adversos maternos y perinatales.

Edad avanzada

La infinidad de complicaciones que pueden presentarse en embarazos en edad materna avanzada, se reporta en distintos estudios donde se permiten determinar esas controversiales asociaciones.

En tal sentido, el aborto espontáneo, muerte fetal, preeclampsia, hipertensión gestacional son parte de los diagnósticos establecidos, referente a la relación con la edad en el embarazo.

Un estudio titulado Asociación de la edad materna con las complicaciones gestacionales, realizó un análisis de datos comparativos donde determina que en el período entre 20 y 29 años de edad es el control donde existe menor riesgo de mortalidad materna.

Síntomas de la preeclampsia

La preeclampsia, aunque presenta la hipertensión como factor detonante y determinante, involucra distintas manifestaciones que serán descritas a continuación, para en caso de ser necesario reconocer este cuadro clínico y que sea tratado con suficiente anticipación.

Presión arterial alta

Es el síntoma más característico de esta patología, y suele presentarse, como mencionamos anteriormente en el artículo, después de la semana 20 de gestación. Es bastante persistente y arroja valores mayores a 140/90.

Este síntoma desaparece posterior al parto y en el Blog de Clínica Las Condes, la ginecobstetra Lorena Quiroz explica en un artículo desarrollado sobre La hipertensión en el embarazo, que es un problema que se desarrolla aproximadamente entre el 3 y 5% de las embarazadas.

Dolor de cabeza intenso

Mientras más grave sea la preeclampsia, más intensidad tendrán los dolores de cabeza. Pueden presentarse en conjunto con dificultades para respirar, visión borrosa y sensibilidad a la luz.

El incremento de la tensión arterial, la cual es la fuerza que ejerce el corazón contra los vasos sanguíneos cada vez que bombea sangre, es motivo suficiente para la cefalea.

Proteinuria

Uno de los factores determinantes para el diagnóstico de preeclampsia, es el valor de la proteína en la orina. El mismo se encuentra igual o superior a 0,3. Es también, en conjunto con la hipertensión, los motivos de la modificación de la permeabilidad vascular.

Alteraciones en la visión

La preeclampsia causa cambios en la vista, que en algunos casos pueden ir evolucionando con su intensidad. Entre los mismos se encuentran:

  • Fotofobia
  • Visión borrosa
  • Ceguera temporal
  • Luces intermitentes

De hecho, hay estudios que dimensionan la gravedad de este síntoma con los producidos por un consumo inadecuado y adverso de viagra, ya que este también afecta la circulación sanguínea ya que estos son los encargados de transmitir la señales nerviosas que van al cerebro.

Dolor abdominal

Por lo general se presenta en la parte superior del abdomen, debajo de las costillas y en el lado derecho (cuadrante superior derecho).

Muchas veces puede ser confundido con problemas de acidez, molestias digestivas o movimientos del feto, pero es importante prestarle atención porque es una de las señales alertantes de la presencia de preeclampsia durante el embarazo.

Dificultades respiratorias

La ansiedad, disnea o dificultades para respirar, vienen a veces acompañadas de dolor en el pecho. Suele significar que la tensión arterial se ha disparado y es un síntoma que debe atenderse inmediatamente para reducir los riesgos existentes.

Vómitos y náuseas

Los dolores abdominales a veces son bastante intensos, lo que motiva a la aparición de vómitos y náuseas como consecuencia. Muchas veces el origen del mismo es en el hígado y desde allí se irradia para invadir toda la zona abdominal.

Aunque los vómitos y náuseas son comunes en el período de gestación, se debe prestar atención cuando persisten después del primer trimestre ya que son asociados a síntomas de preeclampsia.

Plaquetas bajas

El síndrome de plaquetas bajas es conocido como HELLP (H: hemólisis EL: elevación de enzimas hepáticas y LP: plaquetas bajas), lo cual se traduce como una complicación severa al estado de preeclampsia. Es un cuadro clínico que trae consigo síntomas semejantes a los mencionados con anterioridad, pero con complicaciones.

Se le suma cuadros de fiebre y producción de poca cantidad de orina. También es solamente tratable y la cura viene después del término del embarazo.

Tratamiento para la preeclampsia

Como hemos mencionado previamente, la preeclampsia tiene una sola vía para curarse, pero existen tratamientos que aminoran los síntomas que se presentan. A continuación mencionamos los más comunes y efectivos.

Alimentación adecuada

Mejorar la alimentación nos mantendrá saludables y nuestro organismo estará en mejores condiciones, para afrontar cualquier cuadro de salud. Se recomiendan además ciertos tipos de alimentos en específico que tienen efectos beneficiosos para nuestro cuerpo y el embarazo.

En un artículo de la organización Aleteia titulado ¿Qué puedo comer si tengo preeclampsia en el embarazo?, se menciona que tener en cuenta el consumo de potasio, ácidos omega 3, magnesio y calcio es favorecedor.

Medicamentos bajo indicación médica

El consumo de corticoides siempre bajo la receta y vigilancia médica, son los que ayudan a controlar los niveles de la presión arterial y también es útil para el tratamiento del síndrome de HELLP. Debe ser recetado para cuidar que sea el único tratamiento en actuación, evitando complicaciones o reacciones adversas en el organismo.

Hospitalización

Cuando el caso de preeclampsia es bastante agravado, se ingresa a la mujer para poder controlar sobre todo la posibilidad de complicaciones como las convulsiones.

Además de ello, con tratamiento intravenoso suelen aplicar medicamentos intravenosos esteroides para acelerar la maduración de los pulmones y poder proceder con el parto cuidando que exista un correcto desarrollo.

Inducción del parto

El médico que lleva el control, en casos graves de preeclampsia puede adelantar el parto incluso aunque esto signifique probables complicaciones para el bebe, pero el riesgo de que la madre sufra complicaciones es elevado, por lo que se toma la decisión de inducir el parto. Puede programarse entre la semana 34 y la semana 37 de gestación.

Cesárea

Muchos médicos prefieren utilizar la cesárea, para evitar posibles complicaciones durante el proceso de parto.

Todas las desestabilizaciones que se producen en el cuerpo durante el embarazo, producen un alto riesgo para el momento del nacimiento del bebé y es por tanto que se recomienda la intervención por cesárea, para disminuir la posibilidad de morbilidad.

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