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¿Qué son los psicoestimulantes y cuáles son sus efectos?

Escrito por Marie Galindo

En el área medicinal y psicológica, los tratamientos a ciertas patologías conllevan un complejo estímulo en el Sistema Nervioso Central (SNC), que producen los efectos necesarios para nuestro organismo.

Parte de estos tratamientos mencionados son los psicoestimulantes, los cuales tienen extensa utilidad para disminuir comportamientos o reacciones indeseadas como fatiga, depresión, falta de apetito, etc.

En el siguiente artículo hablaremos sobre los psicoestimulantes, sus características, clasificación y efectos adversos por consumo excesivo.

¿Qué son los psicoestimulantes?

Cuando hablamos de psicoestimulante no hablamos de una sustancia en concreto, sino en una lista de componentes que ejercen acciones de potenciación cognitiva e interacciones neurobiológicas.

En una investigación de psicofarmacología para un informe de un grupo científico de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se definen los psicoestimulantes como una clasificación de los fármacos psicotrópicos que se caracterizan por aumentar la vivacidad, motivación o ambas. Efectos que suelen desarrollarse en humanos sanos.

Características de los psicoestimulantes

La funcionalidad de los psicoestimulantes se basan en unas características, que permiten sus aplicaciones para la mejoría de ciertas condiciones en nuestro organismo. A continuación, estas serán mencionadas para su mayor comprensión y entendimiento de su aplicabilidad.

Aumentan el nivel de activación cerebral

En la Universidad de Wisconsin realizaron una investigación titulada Psicoestimulantes y potenciadores cognitivos, donde se exponen las acciones de estas sustancias sobre la potenciación de las funciones cognitivas y la mejora de diversos procesos conductuales que dependen de la corteza frontal del cerebro.

De hecho, dentro de sus efectos clínicos cognitivos se pueden encontrar las siguientes capacidades:

  • Mejoría de capacidad atencional.
  • Aumento del nivel de autocontrol.
  • Reduce impulsividad.
  • Mejora los tiempos de respuesta.
  • Mejora la memoria a corto plazo.

Alteran el estado anímico

Los psicoestimulantes, se utilizan para la estabilización del estado de ánimo en personas con trastornos en el mismo. Suelen ser recomendados en aplicaciones de efecto rápido y que no presentan posibilidades para dependencia o reacciones de abstinencia.

En experimentos realizados como el de Nuevas drogas psicoestimulantes, se evidencian cambios que pueden verse vinculados sobre receptores 5-HT (receptor de serotonina), que en las regiones del cerebro implican regulación del estado de ánimo, posterior a la aplicación de un tratamiento de psicoestimulantes.

Alteran el metabolismo

Las modificaciones que se presentan respecto al metabolismo, se puede ver reflejado en la investigación sobre Tratamiento farmacológico y psicoestimulantes, ya que expone las variaciones presentes en nuestro organismo en función a la disminución e inhibición del metabolismo de componentes como anticoagulantes, anticonvulsivos, antidepresivos.

Disminuyen sus efectos y por tanto no es recomendado la ingesta o administración al mismo tiempo. Se recomienda incluso esperar que hayan pasado al menos dos semanas desde su suspensión.

Interactúan con los neurotransmisores

De hecho la interacción que promueven con los neurotransmisores son los que son capaces de manifestar dependencia, debido a que actúan en fenómenos de base neurobiológica como la sensibilización y tolerancia.

En investigaciones basada en la utilización de Psicoestimulantes para tratamientos de TDAH (Trastorno de déficit de atención con hiperactividad), explican cómo estas sustancias modifican el flujo de ciertos neurotransmisores lo que produciría una neuroadaptación disminuyendo la cantidad de dopamina liberada.

Se indican para algunos trastornos de salud

Como hemos mencionado y haciendo referencia, los psicoestimulantes son utilizados como tratamientos médicos de ciertas patologías, entre los que destacan el Trastorno de déficit de atención y depresión atípica. También se aplica para trastornos obsesivos compulsivos.

Se pueden usar con fines recreativos

Hay psicoestimulantes que tienen efectos psicoactivos, por lo que hay personas que utilizan estas sustancias para mecanismos de acción distintos a los médicos. Los más utilizados pertenecen a los grupos de feniletilaminas y de las arilaminas.

Estos tienen la capacidad de estimular el SNC en sus diversas actividades y por tanto producir mecanismos, que se convierten en efectos positivos para los consumidores.

Se clasifican además en sintéticos y naturales en busca de efectos estimulantes. Esta información se puede ver de forma ampliada en el artículo de la Universidad de Murcia sobre la Aproximación toxicológica a los psicoestimulantes utilizados con fines recreativos.

Pueden causar adicción

Al ser sustancias que elevan las capacidades de respuesta y producen sensaciones placenteras en su consumo, es fácil la existencia de una dependencia sobre todo cuando su uso es netamente recreativo. Suceden cambios en circuitos nerviosos, que producen mecanismos de necesidad de seguir experimentando ese tipo de sensaciones y un aprendizaje adictivo.

La adicción dada por los psicoestimulantes, se considera un aprendizaje anómalo debido a su interacción neurobiológica que se divide en dos fases: la de inducción y la de consolidación, donde en esta última se producen cambios permanentes en el bucle cortico estriato amigdalino (circuito de sistema motivacional).

Tipos de psicoestimulantes

La clasificación de ellos comienza desde su fuente artificial o natural, debido a los procesos a los que son sometidos y la dirigibilidad que se les da. A continuación mencionaremos los principales tipos de psicoestimulantes.

Dextroanfetamina

La dextroanfetamina es una sustancia que entra en el tratamiento que suele aplicarse para controlar los síntomas del TDAH y narcolepsia. Se debe cuidar seguir la dosis y tratamiento adecuado y no interrumpir, y la dosis suele ser reducida paulatinamente cuando se busca la suspensión del tratamiento.

Se debe tener cuidado de no ingerir en exceso y en caso de que sí, consultar con un médico antes de suspender su consumo. Funciona como un estimulante del SNC y simpaticomimético, lo cual tiene un mecanismo de acción bloqueo de recaptación de dopamina y estimulación de liberación de monoaminas.

Metilfenidato

El metilfenidato también es abreviado como MFD y funciona también como parte de tratamiento para el control de síntomas de TDAH. Es un fármaco sobre todo recetado para niños y adolescentes, en casos de presentar este trastorno u otros cómo taquicardia ortostática.

El tratamiento debe realizarse bajo la prescripción y supervisión de personal médico, comenzando con dosis reducidas e incrementándolas semanalmente. Existe la posibilidad de que los síntomas persistan o incluso empeoren, por lo que debe mantenerse monitoreado para suspender el tratamiento.

Anfetaminas

Es de los preparados psicoestimulantes anfetamínicos más utilizados, junto con clorfentermina y metanfetamina. Se absorbe muy bien en el tracto intestinal y sus efectos suelen aparecer entre la primera media hora y desaparecer entre las ocho y veinticuatro horas de su consumo.

Presentan pocas indicaciones terapéuticas, debido a su alta incidencia en el desarrollo de adicciones, pero se aplica para la narcolepsia, TDAH sobre todo en la infancia donde se lleva mejor control sobre las dosis suministradas. Presentan inhibición del apetito y el efecto euforizante es justamente lo que produce un riesgo para el abuso de esta.

Cocaína

La cocaína es un alcaloide que se extrae de las hojas de los arbustos de coca. Inhibe la recaptación de dopamina, noradrenalina y serotonina. Causa ampliación en neurotransmisores y por su acción inhibidora previamente mencionada sucede que se prolonga esta acción.

La dependencia de la cocaína es bastante frecuente y por la misma razón ningún medicamento ha sido aprobado conteniendo este componente dentro de su estructura, aunque en medicina natural el uso de este alcaloide es de estricto tratamiento farmacológico.

Su uso indiscriminado produce cambios en el comportamiento, sensibilización conductual y claramente adicción. Es importante mencionar que el efecto que conlleva al reforzamiento de su consumo es el aumento de concentración de dopamina que produce en el organismo.

Cafeína

La cafeína es el ingrediente psicoactivo del café y la principal metilxantina que se consume para mejorar el ánimo y reducir la fatiga. Se considera capaz de bloquear receptores de adenosina y por eso conlleva a una excitación del Sistema Nervioso Central.

La investigación sobre la Neurobiología de la adicción de psicoestimulantes, habla sobre el efecto de la cafeína que “produce alerta aumentada, disminución del sueño, el cansancio y la fatiga, pudiendo aumentar la capacidad de realización de determinadas tareas. En dosis mayores produce excitación, ansiedad e insomnio.”

Nicotina

Otro de los psicoestimulantes utilizados es la nicotina, el cual produce un incremento de la actividad de neurotransmisores y aumenta la excitabilidad de las neuronas. En bajas dosis es que es considerado como una droga psicoestimulante ya que mejora la concentración, pero en altas cantidades se considera depresor por su efecto sedante.

Efectos de los psicoestimulantes en el organismo

El consumo de estas sustancias, son motivadas por las reacciones que producen en nuestro cuerpo y como sus efectos favorecen o satisfacen ciertas necesidades. A continuación hablaremos sobre esos efectos de los psicoestimulantes en nuestro organismo.

Sensación de euforia

En un artículo publicado por el National Institute on Drug Abuse, explica que las sustancias que son estimulantes son clasificadas de esa forma. Ellos aumentan la actividad de las sustancias dopamina y norepinefrina como hemos mencionado anteriormente, lo cual es la productora de la sensación de euforia que mencionamos.

Aumento del ritmo cardíaco

Uno de los síntomas o reacciones que se producen a corto plazo después del consumo de psicoestimulantes, es el aumento del ritmo cardíaco y el aumento de la presión arterial, lo cual va de la mano.

Esto se debe, a variaciones que se producen en el organismo con la dosis consumida y debe cuidarse de los consumos fuera de la dosis, ya que una intoxicación de este tipo puede provocar incluso bloqueos cardíacos.

Aumento del ritmo respiratorio

La frecuencia respiratoria se ve alterada como un efecto secundario, ya que estimula las funcionalidades del organismo. Es por un período corto de tiempo, pero se deben prevenir efectos adversos con exámenes cardiovasculares previos a la indicación de tratamientos de esta naturaleza.

Incremento del azúcar en la sangre

El consumo de estas sustancias afectan la producción de glucosa en el hígado, por lo que vemos alterados los niveles de azúcar en la sangre. Además de que también afectan el páncreas, quien cumple funciones semejantes en nuestro cuerpo controlando los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo, y al verse afectado los valores van a ser alterados.

Efectos del consumo excesivo de psicoestimulantes

El consumo excesivo de estimulantes, debido al desarrollo de una adicción o un tratamiento prolongado y con dosis fuera de lo estipulado, traerá consecuencias y efectos adversos que serán mencionados a continuación.

Insuficiencia cardíaca

Síndrome coronario agudo (SCA), miocardiopatía, alteraciones electrocardiográficas, hipertrofia ventricular izquierda, arritmias y muerte súbita son parte de los problemas cardíacos que se pueden presentar frente a un consumo excesivo de psicoestimulantes, debido a la forma en que ellos actúan dentro de nuestro organismo.

Produce cambios en la estructura arterial, reactividad vascular y hasta rigidez aórtica. El consumo de alcohol en paralelo al consumo de psicoestimulantes, prolonga y altera los efectos cardiovasculares de estas sustancias en nuestro organismo.

Convulsiones

Dosis altas de psicoestimulantes, pueden elevar peligrosamente las temperaturas de nuestro cuerpo y producir convulsiones, ya que se altera el SNC. Gracias a la acción anestésica local que tienen estas sustancias, cantidades excesivas o dosis altas influyen en cuadros con arritmia, depresión respiratoria y convulsiones que llevan a la muerte en minutos.

Psicosis y paranoia

Es parte de los síntomas por desarrollo de un síndrome de abstinencia o por intoxicación al consumir cantidades superiores a las recetadas. El organismo produce cuadros de psicosis y paranoia, delirios e ilusiones.

Agresividad

Por lo previamente mencionado de presentar cuadros con ilusiones y paranoias, la agresividad es otro de los efectos producidos como consecuencia adversa. Se dificulta la atención y concentración del individuo y casi inconscientemente se pueden desarrollar circunstancias agresivas incontrolables.

Fiebre alta

La fiebre exageradamente alta es parte de los efectos por intoxicación por psicoestimulantes. Se manifiesta con malestares y complicaciones, temblores, insomnio y hasta confusión.

Problemas digestivos

Para la digestión de estos fármacos el tracto digestivo suele irritarse debido a sus componentes. Presentan anorexia también como síntomas consecuentes, náuseas, vómitos y complicaciones de tipo hemorrágicas, aunque los casos son muy reducidos.

Dolor muscular y debilidad

Se presenta sobre todo como un síntoma del síndrome de abstinencia. Muchos deportistas suelen consumir este tipo de sustancias para incrementar su potencial enérgico, pero como consecuencia estos síntomas secundarios se encuentran dentro de los factores de riesgo.

Fallecimiento

Sobredosis o colapsos del organismo que presentan convulsiones e inducir al coma. No se debe despreciar además, el riesgo que conlleva el uso de estos fármacos para tratamientos de infantes con síndrome de TDAH, lo cual en algunos casos puede concluir en una muerte súbita que parece tener alguna vinculación.

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