Psicología y Salud emocional

Características del reforzamiento negativo y ejemplos

Escrito por Marie Galindo

Las técnicas operantes, son aquellas que implican la manipulación entre los antecedentes y los consecuentes de ciertas acciones para controlar la conducta y conseguir modificarla. Estas técnicas cuentan con cinco herramientas principales y una de ellas es el reforzamiento negativo.

Distinto a lo que se puede pensar con solo escuchar el nombre de esta técnica, no es la aplicación de un estímulo desagradable o un castigo, de hecho es la retirada de algún aspecto que el individuo no le gustaba y es eliminado a partir de ciertas acciones realizadas.

Por lo tanto, se entiende que es un tipo de estímulo que lo que tiene como objetivo es el uso de una situación placentera, para incrementar las probabilidades de que alguna acción se lleve a cabo.

En el siguiente artículo desarrollaremos lo que es un reforzamiento negativo, los tipos y estrategias para aplicarlo.

¿Qué es el reforzamiento negativo?

El reforzamiento negativo es definido según Bados y García en Técnicas operantes, como un estímulo aversivo donde se aplica una prevención contingente a una conducta, de forma que se termine o prevenga el reforzamiento positivo que se aplica para incrementarla o mantenerla.

A través de los ejemplos es un poco más sencillo comprender este concepto, el cual es un poco confuso a través de la intrínseca relación que tiene con el reforzamiento negativo. Entonces, por ejemplo:

  • Niño recoge juguetes tirados para evitar castigo.
  • Tomar una pastilla para suprimir el dolor de cabeza.
  • Hacer los deberes para que no nos quiten el privilegio de ver tv.
  • Paciente anoréxica come para evitar ser enviada a un hospital.

Características del reforzamiento negativo

El reforzamiento negativo cumple con ciertas características que influyen en su desempeño. Con la descripción de las mismas entraremos mejor en contexto, así que a continuación nos pondremos en ello.

Es una pieza clave en el condicionamiento operante

Como mencionamos con anterioridad, el reforzamiento negativo es parte de las herramientas fundamentales de las técnicas de condicionamiento operante. Con el condicionamiento, se busca la producción de un estímulo que involucre el escape de una situación o viceversa.

Se entiende que este tipo de estímulos van acarreados con la complementación de procesos, y es justamente eso lo que se ha planteado con estos temas desde el principio de su existencia.

Se utiliza para reforzar el aprendizaje

Aunque sea algo que aplicamos diariamente de forma espontánea, se estudia y se controla para potenciar aprendizajes. Se aplica de hecho en ámbitos netamente de educación, en terapias cognitivas y de conducta, e incluso en tratamientos de adicciones.

En el Blog del Centro Pedagógico Paidea se desarrolló un ensayo sobre Técnicas para instaurar e incrementar comportamientos adecuados, hablan sobre la importancia de las técnicas o de las asociaciones de las mismas para mantener o incorporar conductas y conocimientos, buscando ser consolidados a través de los reforzamientos.

Elimina un estímulo negativo

He aquí la explicación del nombre que se le otorga a este tipo de reforzamiento. No consiste en la aplicación de estímulos negativos, sino eliminar a los mismos. Produce la desaparición de sentimientos incómodos, disgustos, o cualquier sensación de esta índole.

Permite llevar a cabo una conducta determinada

Se basa en el reforzamiento del conocimiento y convertirlo en una conducta. Se fundamentan a través de estas herramientas, para poder construir el moldeado de la persona y la creación de hábitos y comportamientos determinados.

Asimismo, es bajo el concepto de las técnicas operantes que los estímulos y teorías como la de B F Skinner, fundamentan la capacidad de los reforzamientos para la repetición de ciertas conductas y conseguir cambios y arraigamientos en esta.

Se centra en los comportamientos del individuo

En la investigación titulada: “La conducta individual como respuesta a los factores formales organizacionales”, se explica cómo la conducta es estructurada por determinado comportamiento que define la disponibilidad y moldeo, para participar en la sociedad y estructuras organizacionales.

Con los estudios de las técnicas operantes, se busca el desarrollo de individuos asertivos y competentes para la inclusión e intervención dentro de la participación que conlleva la existencia.

Hodgetts y Altman en 1981, señalan que el individuo no puede definir su comportamiento de forma aislada sino como respuesta o producto que serán visibles y la importancia de la influencia de las mismas.

Desecha los procesos mentales

Como todo lo que tiene que ver con el conductismo, se basa en los comportamientos desarrollados y se ignora el proceso interno que conlleva. A esta altura de nuestra existencia y todos los avances sabemos que es contradictorio, pero para los inicios de estas herramientas de hecho se consideraba que la mente no pesaba.

Puede generar resultados inmediatos

En base a todos los estudios realizados, se reconoce que sobre todo con este tipo de reforzamientos de suprimir situaciones adversas e incómodas, los efectos son inmediatos. Es más eficiente, sobre todo para aplicarlo a corto plazo.

Se debe aplicar con cautela

En la Guía de intervención educativa en trastornos de conducta, se explica que por esa misma razón los expertos recomiendan que se utilice con moderación, para evitar que la falta de programación tenga consecuencias que se arrastrarán a la vida adulta provocando mala adaptación social y repetición de conductas indeseadas.

No es lo mismo que castigo

El castigo, de hecho, es todo lo contrario. Se define como la aparición de una consecuencia aversiva a una conducta determinada, lo que nos orienta a la desaparición de ese comportamiento o al menos la frecuencia con que se da.

Los castigos pueden desarrollar consigo emociones secundarias que son inadecuadas, como por ejemplo: miedo, rabia, rencor.

Tipos de reforzamiento negativo

Existe una clasificación que permite distinguirlos en función a las orientaciones y objetivos con que se aplican. Estos son: escape y evitación. Los mismos serán descritos con mayor énfasis a continuación.

Escape

Para Bados y García “consiste en retirar o reducir un supuesto estímulo aversivo o terminar la pérdida de un supuesto reforzador positivo contingentemente a una conducta con el objetivo de incrementarla o mantenerla.”

Entonces, consiste en dar una respuesta con la intención de poner fin a un estímulo aversivo y desagradable para el individuo. Un clásico ejemplo viendo todos los estudios afín es cuando se abre el paraguas para evitar que nos caiga encima lluvia (siendo el mojarse, el estímulo aversivo).

Evitación

La evitación es presentar un supuesto estímulo aversivo o retirar un reforzador positivo. Se pospone de esta forma y en algunos casos hasta se previene, la aparición nuevamente de el refuerzo.

Ejemplos del reforzamiento negativo

A continuación mencionamos distintos tipos de ejemplos sobre el reforzamiento negativo para entender con más claridad la conceptualización de esta herramienta de aprendizaje.

En la cotidianidad

  • Descolgar el teléfono para escapar de sonidos molestos.
  • Cambiar de ropa porque te aprieta mucho la que usabas.
  • Recoger algo del suelo para dejar de ver la cara de molestia de alguien más.
  • Lavar los platos para eliminar la insistencia de mamá.

En el aprendizaje

  • Por cada cinco trabajos hechos correctamente, tienen el sexto aprobado.
  • Si tuvieron buen comportamiento en clases, solo enviarles la mitad de las tareas.
  • Hacer todos los deberes a tiempo y correctamente, entonces puede salir media hora más de lo normal a jugar.

En el ámbito laboral

  • Recordar constantemente ser más productivos.
  • Vigilar estrechamente a un empleado para evitar que use juegos en el ordenador.
  • Realizar las revisiones de las áreas para evitar llamados de atención innecesarios.

En el ámbito clínico

  • Terapeuta deriva casi a colega para evitar un fracaso.
  • Romper el silencio en terapia.
  • Paciente anoréxica se alimenta y gana peso suficiente para salir del hospital.

Estrategias para aplicar el reforzamiento negativo

La metodología para aplicar correctamente el reforzamiento, es la clave para que este pueda influir en las conductas que quieren fortalecerse o crearse. A continuación describimos cómo aplicar el reforzamiento negativo.

Determinar la conducta que se quiere modificar

Inicialmente se reconoce cuál es la conducta que quiere fortalecerse o suprimirse del comportamiento propio o del individuo en cuestión. Se debe comprender y hacer una aplicación sistemática para que exista mayor posibilidad de éxito.

Seleccionar el estímulo aversivo

Después de identificar la conducta que va a modificarse, se define cuál será el estímulo aversivo que va a suprimirse para que la retirada produzca placer y motive al individuo, relacionándola claro está, con la motivación. Entre estos se encuentran: extinción y saciedad del estímulo.

La extinción es cuando la persona emite una conducta previamente reforzada, pero sin presentarse los reforzadores contingentes de la misma. Por ejemplo: colgar el teléfono a quien hace llamadas obscenas.

La saciedad del estímulo, consiste en proporcionar un reforzador positivo hasta que se reduzca o elimine la eficacia del mismo. Por ejemplo: Una paciente que almacenaba toallas se le dejaron de retirar y se le suministraron siete cada día, posteriormente aumentaron a 60, hasta que la mujer empezó a pedir que se las retiraran.

Comunicar previamente al individuo de las acciones a aplicar

Bados y García explican que es importante avisar que tipo de consecuencia se va a aplicar en caso de ser necesario, parar de hacerlo. Existen estímulos verbales o no verbales que funcionarán siempre y cuando no se abuse de ellas y vayan siempre apoyadas por consecuencias reales (no amenazar en vano).

Utilizar los estímulos aversivos con precaución

Deben cuidarse para evitar efectos secundarios negativos como la agresividad y temerosidad, además de desarrollar una tendencia a evitar o escapar de personas que despierten algún tipo de referencia con los estímulos en cuestión.

“La persona debe aplicar el castigo sin perder la calma. Simplemente debe describir la conducta y aplicar la consecuencia de manera serena y tranquila. La exaltación emocional favorece el descontrol en la aplicación del castigo“.

Valerse del reforzamiento positivo para la conducta deseada

Si ha funcionado y tiene efecto, el reforzamiento negativo arrojando resultados buscados, se debe aplicar el reforzamiento positivo para entonces fomentar y fortalecer la conducta que se deseaba.

Hay que recordar que los reforzamientos positivos son los que crean la disposición para el comportamiento y permiten forjar a largo plazo con excelentes resultados la maleabilidad de nuestro objetivo.