Educación Sexual

Spanking: qué es, características y recomendaciones

Escrito por Enmanuel Da Silva

El spanking (del verbo en Inglés, azotar) es una forma de práctica sexual muy común, utilizada por muchas parejas en el ámbito sexual por el placer,dolor, adrenalina y toda una amalgamación de emociones que genera en ambas partes.

Si deseas saber qué es el spanking o deseas implementarlo en tu vida sexual, entonces, este artículo es para ti. Describiremos lo esencial a saber y recomendaciones para hacer de esta práctica placentera, tanto para ti, como tu pareja.

¿Qué es el spanking?

El spanking es una práctica sexual común. Consiste en una serie de nalgadas que una persona propicia a otra en un contexto sexual, consensuado por ambas partes.

La práctica del spanking no es un evento reciente, distintas civilizaciones pasadas han hecho mención del spanking en sus obras literarias, tales como el Kama Sutra, Koka Shastra y The Perfumed Garden.

En la época Victoriana, a pesar de la medicalización de prácticas sexuales masoquistas, el uso del spanking y la flagelación se mantuvo popular en las obras pornográficas de la época.

Sin embargo, es importante diferenciar el acto de propiciar nalgadas a otra persona bajo un contexto sexual, de los azotes que ciertos padres dan a sus hijos como método de castigo, un acto que a la larga, acarrea consecuencias a la personalidad del niño.

Características del spanking

Como ya hemos mencionado, el spanking ha sido, a lo largo de las épocas, una práctica sexual conocida. Posturas más liberales de la sociedad hacia estas prácticas han permitido, aún más, su popularización.

A continuación, te mostraremos algunas de las características más resaltantes del spanking, que hacen de este acto sexual tan interesante para muchos.

Es un juego erótico excitante para muchos

Las prácticas masoquistas, tales como los azotes eróticos, son comunes en la vida sexual de muchas personas. Se desconoce la razón exacta del porqué estas prácticas generan placer en la persona.

Se han propuesto orígenes intrínsecos (propios de la persona) y extrínsecos (adquiridos a lo largo de la vida por distintas situaciones) para explicar el origen de estos fetiches. Sin embargo, la mayoría de individuos son incapaces de precisar, con exactitud, el origen de estas emociones.

Por otro lado, otra explicación es que, el dolor generado por los azotes (bajo un contexto erótico) provoca la liberación de endorfinas, que disminuye el umbral de dolor y genera una sensación de placer en la persona.

Involucra azotes que no llegan a ser violentos

La versatilidad del spanking también ayuda a su popularidad. Los azotes no tienen porqué ser fuertes y rápidos, sino que pueden ser también lentos y aplicando menor fuerza.

Los azotes eróticos caminan en una delgada línea entre el dolor y el placer. Si se imprime demasiada fuerza en los azotes, el dolor generado no provocará placer alguno en la persona, sino incomodidad y deseos de detener el acto erótico.

Se puede utilizar la mano o cualquier otro elemento

Estrictamente hablando, no es necesario la utilización de otros juguetes sexuales o parafernalia para practicar las nalgadas. Las manos de una persona son herramienta más que suficiente.

Por otro lado, hay quienes disfrutan que los azotes sean provocados por accesorios de cuero o incluso wooden spoons (del Inglés, cucharones de madera). El uso de estos accesorios es completamente opcional.

No siempre se consuma el coito

Las nalgadas son un acto erótico y sexual, pero no necesariamente implica la estimulación genital. El spanking puede ser parte de una serie de juegos previos, que estimulan y preparan el ambiente para el coito.

Por otro lado, se puede practicar sin que ocurra el coito posteriormente. Para algunos, el spanking no se trata de la estimulación sexual que produce, sino también del juego de poderes que implica.

Implica un juego de roles acordados

Como habíamos mencionado en el punto anterior, la atractividad del spanking deriva, para algunos, del juego de roles que implica. Alguien debe ser azotado y el otro, el azotador.

En otras palabras, uno de los dos debe demostrar sumisión hacia el otro, otorgándole un sentido de poder. Este juego interpersonal erótico de quitar y recibir el control de la situación es sexualmente estimulante para muchos practicantes.

En este sentido, las encuestas han demostrado que una porción significativa de la población adulta disfruta de la inequidad de poder en el ámbito sexual, y tres cuartos de estos individuos han participado en comportamientos dominantes y sumisos.

Recomendaciones para practicar el spanking

Para alcanzar el máximo confort y disfrute a la hora de practicar el spanking, te brindaremos algunas recomendaciones, para hacer de esta práctica algo mucho más sensual y divertido para ambos.

Debe realizarse bajo acuerdo mutuo

Cualquier práctica sexual nueva a introducir en una relación debe discutirse previamente. Si te sientes interesado en la idea del spanking, habla con tu pareja sobre ello, escucha su opinión y perspectiva al respecto.

Así pues, el juego erótico podrá ser disfrutado aún más, porque ambas partes concordaron a ello y derivan placer de él. En este sentido, recuerda que la comunicación es imprescindible en una relación.

Establecer los límites previamente

No todos disfrutan de los azotes eróticos de igual manera. Esto viene en mano con lo previamente expuesto, no todos los azotes deben ser violentos. Hay quienes disfruten de un juego erótico que sea consumado de manera lenta.

Por otra parte, algunos prefieren que la intensidad de las nalgadas sean mayores. Descubrir lo que a ti o tu pareja disfrute requiere de experimentación y consentimiento previo.

Se deben evitar los golpes violentos

El dolor que propician las nalgadas estimula la liberación de endorfinas de acción anelgésica, generando dolor, relajación y placer en la persona. Por otra parte, aplicar demasiada fuerza en las nalgadas consecutivamente puede tener consecuencias.

Aquel que está siendo azotado puede dejar de sentir placer y experimentar dolor, puede haber profundas laceraciones a la piel y, en general, arruinar el ambiente erótico y la experiencia para ambos.

Como siempre, es importante mantener la comunicación. Comunicar al otro si se desea que la intensidad del juego aumente o disminuya. Recomendamos el uso de palabras clave que indiquen a la otra persona si desea continuar o parar.

Se pueden utilizar accesorios de cuero, madera o plástico

Las nalgadas no se limitan a usar las manos. Se pueden utilizar otros objetos para aumentar la sensación y placer que la persona experimenta. Entre algunas opciones, tenemos los objetos planos de madera o incluso cinturones de cuero.

El uso de estos objetos es totalmente opcional. Si tú o tu pareja son principiantes en esta práctica erótica, recomendamos iniciar usando las manos, ya que es más fácil, de esta manera, controlar la intensidad de los azotes.

Practicar distintas posiciones

Una de las ventajas del spanking es lo versátil que puede llegar a ser. No se limita una posición predeterminada, puede ser practicada de distintas maneras. Algunos disfrutan de ser azotados mientras yacen sobre el regazo de la otra persona.

Por otro lado, hay quienes disfrutan azotar o ser azotados mientras se encuentran de pie o inclinados hacia adelante. La posición puede ser modificada a conveniencia y depende de las preferencias de cada quien.

Acondicionar el ambiente de manera agradable

Aunque el spanking puede ser practicado donde sea, recomendamos la privacidad y comodidad de una habitación. Pueden intentar aplicar música que genere un ambiente cálido para ambos, velas aromáticas y luz tenue.

Recuerda que el spanking puede ser usado como un juego previo, ayudando a crear un ambiente erótico que estimule a ambos y llevando las emociones a flor de piel para el máximo disfrute.

Mantener los azotes en la zona de los glúteos

Las nalgadas deben mantenerse en la zona glútea. Es una región anatómica con cierta sensibilidad (pero no mucha), además rica en tejido adiposo y músculo, que ayuda a amortiguar la sensación de cada azote.

Otras zonas del cuerpo, tales como la región lumbar o femoral (muslos) carecen de esas capas celulares de protección y poseen mayores terminaciones nerviosas, volviéndose susceptibles a laceraciones, moretones y dolor.

Intercalar los azotes con caricias y otras prácticas

El spanking puede ser un juego físico y mentalmente exhaustivo, ya que tu cuerpo libera catecolaminas, tales como la adrenalina, que amplifican cada sensación que experimentes.

Por ende, recomendamos que no todos sean golpes físicos, sino también caricias y afecciones corporales que calmen a tu cuerpo. El dulce roce de piel ayuda a liberar hormonas que calman el dolor.

Prestar atención a lo que manifiesta la pareja durante la práctica

Indiferentemente de la estrecha relación entre el eroticismo y la sexualidad con el spanking, es un acto que involucra golpear a otra persona. De no hacerlo bien, podrías causar dolor innecesario, marcas físicas y emocionales.

Como toda práctica sexual, se debe iniciar lentamente. La intimidad física de una pareja no es una carrera contra el tiempo, se debe tomar el tiempo que sea necesario hasta que ambas partes se sientan cómodas.

Escucha con detenimiento lo que exprese verbal y físicamente la otra persona. Puede que esto sea incómodo para él y ella, pero no sea explícito con su deseo de no continuar. Aprende a interpretar la situación correctamente.

Recomendamos también incluir palabras de seguridad, que le indiquen a la otra persona cómo se siente al respecto. Estas pueden ser ‘verde’ o ‘rojo’ por ejemplo, el primero indica que desea continuar, mientras que el segundo significa ‘parar’.

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